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25 de enero de 2026

La alta velocidad en España: un sinsentido económico, ambiental y social

En las últimas décadas, la alta velocidad ferroviaria se ha convertido en uno de los ejes centrales de la política de infraestructuras en España, presentada de forma casi incuestionable como sinónimo de progreso, modernidad y cohesión territorial. Sin embargo, un análisis mínimamente riguroso de su relación coste-beneficio obliga a matizar seriamente este relato, especialmente cuando es utilizado como un mantra por nuestra casta política. Si se observan los datos de operación y mantenimiento, así como las mejoras reales de tiempo obtenidas en los corredores más representativos, emerge una paradoja difícil de justificar desde el punto de vista económico y social: se realizan inversiones y se asumen costes de mantenimiento extraordinariamente elevados para obtener ahorros de tiempo que, aunque perceptibles, resultan relativamente modestos en proporción al esfuerzo financiero desplegado. El AVE ofrece un ejemplo paradigmático de cómo la obsesión por la velocidad máxima y el marketing político puede conducir a políticas públicas desequilibradas, donde el aumento de costes crece mucho más rápido que los beneficios reales para la mayoría de los usuarios.

Tomemos como referencia el corredor Madrid–Sevilla, con una distancia aproximada de 390 kilómetros. Utilizando valores medios realistas, el AVE circula en España a una velocidad comercial cercana a los 222 km/h, mientras que un tren convencional de larga distancia puede alcanzar de media unos 140 km/h. La diferencia de tiempo resultante es de aproximadamente 60 minutos. El AVE completaría el trayecto en alrededor de una hora y cuarenta y seis minutos, frente a las casi dos horas y cuarenta y siete minutos de un servicio convencional equivalente. Este ahorro de una hora puede parecer significativo en términos absolutos, pero pierde fuerza cuando se analiza en relación con los costes que implica. No se trata de duplicar la velocidad ni de reducir el tiempo a la mitad, sino de una mejora del orden del 36%, lograda a costa de infraestructuras mucho más complejas, rígidas y costosas. La comparación de los costes de mantenimiento de la vía refuerza esta desproporción. Para un corredor de 390 kilómetros, el mantenimiento anual de una línea de alta velocidad se sitúa en torno a los 42,9 millones de euros, frente a los aproximadamente 15,6 millones que requeriría una línea convencional. Es decir, la alta velocidad supone un gasto casi tres veces superior para obtener una mejora temporal que no alcanza ni el doble del rendimiento. Este desequilibrio es crucial: gastar más del doble de recursos no implica ahorrar el doble de tiempo, lo que pone en cuestión la eficiencia económica del modelo. Además, estos costes de mantenimiento son estructurales y permanentes, se repiten año tras año y se suman a los enormes desembolsos iniciales de construcción, que en el caso del AVE se cuentan en decenas de millones de euros por kilómetro. En este ejemplo, tras cuatro años sin AVE hubiéramos ahorrado dinero suficiente para la construcción de un moderno hospital. Es decir, desde la inauguración del primer AVE en el nefasto año 1992, hubiéramos tenido dinero para 8 hospitales nuevos.

Esta lógica de rendimientos decrecientes debería hacernos reflexionar sobre el sentido último de la política ferroviaria española que nuestra casta política ha aplicado desde el funesto año 1992. La alta velocidad no solo es cara de mantener, sino que exige trazados muy específicos, con radios de curva amplísimos, fuertes movimientos de tierras, túneles y viaductos de gran impacto ambiental. La fragmentación del territorio, la afección a ecosistemas y paisajes, y la dificultad de integración urbana de estas infraestructuras son costes sociales que rara vez se incorporan de forma honesta al debate público. Además, esas costosas obras son presa fácil para la corrupción, cada vez más dominante en las Administraciones españolas. Frente a ello, el ferrocarril convencional ofrece una mayor capacidad de adaptación al territorio, permite servir a un mayor número de poblaciones intermedias y favorece una red más capilar y cohesionadora, en lugar de una lógica radial y elitista centrada en unos pocos nodos privilegiados.

Por otro lado, la cuestión de la seguridad, tradicionalmente asociada de forma automática a la alta velocidad, merece también una revisión más matizada. Si bien el AVE presentaba hasta hace poco excelentes registros en términos de fallecidos, no es menos cierto que las líneas convencionales, especialmente cuando están bien mantenidas y modernizadas, han demostrado históricamente un alto nivel de seguridad para los pasajeros. Los sistemas convencionales permiten una explotación más flexible, con menores exigencias tecnológicas y una mayor capacidad de respuesta ante incidencias, lo que reduce la vulnerabilidad sistémica. La reciente preocupación social por la seguridad ferroviaria pone de relieve que no siempre más velocidad implica más protección, y que la robustez del sistema en su conjunto es tan importante como la sofisticación de sus componentes. Cuando hablamos de seguridad el término "la velocidad mata", tan aplicado al tráfico, parece que se olvida en la alta velocidad.

Desde una perspectiva social, la alta velocidad plantea también problemas de equidad. El AVE tiende a beneficiar principalmente a viajeros de larga distancia con mayor capacidad adquisitiva, mientras que el ferrocarril convencional cumple una función social más amplia, dando servicio a estudiantes, trabajadores y pequeñas comunidades que quedan fuera del mapa de la alta velocidad. Apostar de forma casi exclusiva por el AVE implica desatender estas necesidades cotidianas, debilitando el papel del tren como servicio público vertebrador y reforzando una visión del transporte centrada en la rentabilidad simbólica y política, más que en la utilidad colectiva. Además, la liberación del sector impuesta por la globalista y oligárquica UE no ha hecho más que empeorar la situación del tren en España.

En definitiva, los datos muestran con claridad que la política del AVE responde más a una lógica de marketing político que a un análisis racional de eficiencia, sostenibilidad e integración social. Ahorrar una hora de viaje a costa de multiplicar los costes de mantenimiento, aumentar el impacto ambiental y reducir la flexibilidad del sistema ferroviario es una decisión que debería ser, como mínimo, objeto de un debate mucho más crítico y transparente. Además, el accidente ferroviario de Adamuz pone en evidencia que la tan cacareada seguridad del AVE no es tal, ya que "la velocidad mata", como nos recuerda machaconamente la DGT, cuya política consiste en reducir la velocidad máxima en las carreteras para evitar las graves consecuencias de choques a altas velocidades.

Revalorizar el ferrocarril convencional, invertir en su modernización y mejorar sus prestaciones sin caer en la obsesión por la velocidad extrema podría ofrecer una alternativa más equilibrada, sostenible y justa. En un contexto de recursos limitados y crecientes desafíos ambientales y sociales, quizá ha llegado el momento de preguntarnos no cómo llegar antes, sino cómo llegar mejor. En este contexto, una rectificación, aunque tardía y costosa económicamente, podría ser una apuesta de futuro por la vertebración de España y el uso racional del dinero público.

11 de abril de 2025

Me pareció ver un lindo gatito: El Impacto de las colonias felinas y gatos asilvestrados en la biodiversidad

Un felino doméstico con consecuencias en la naturaleza

El gato doméstico (Felis catus) es, sin duda, uno de los carnívoros más abundantes del planeta, con estimaciones que alcanzan los cientos de millones de individuos. Su presencia se manifiesta en diversas formas, desde mascotas hasta poblaciones semi-domésticas y colonias de gatos ferales (es decir no domésticos), especialmente comunes en entornos urbanos donde algunos ciudadanos los alimentan y cuidan regularmente. Esta relación simbiótica entre humanos y gatos, que se remonta a miles de años, ha llevado a su introducción en casi todos los rincones del mundo.

El gato es un depredador generalista y muy adaptable. Aunque la domesticación ha modificado algunos de sus comportamientos, su instinto de caza permanece intacto, incluso en individuos bien alimentados. Son cazadores oportunistas, capaces de depredar una amplia gama de animales, incluyendo aves, mamíferos, reptiles, anfibios, peces e invertebrados. Esta versatilidad, combinada con su capacidad para alcanzar densidades poblacionales elevadas, convierte a los gatos asilvestrados y a las colonias felinas en un factor de impacto ecológico significativo, especialmente en los ecosistemas urbanos y periurbanos donde alcanzan altas densidades. Si bien algunas personas consideran que la presencia de gatos puede tener efectos positivos, como el control de roedores, la creciente evidencia científica señala impactos negativos sustanciales sobre la biodiversidad. Además, los restos de comida que no consumen pueden ser alimento para otros animales que también son plagas y fuente de enfermedad, como las ratas.

El manejo de las poblaciones de gatos urbanos se basa comúnmente en la esterilización de adultos y campañas de educación para prevenir el abandono de mascotas. Sin embargo, la magnitud de los impactos negativos que causan estos gatos, particularmente en la biodiversidad, exige una comprensión más profunda y estrategias de gestión más efectivas no basadas en el sentimentalismo.

Un riesgo para la salud pública y la fauna

Más allá de su rol como depredadores, los gatos, incluyendo aquellos en colonias felinas, actúan como vectores y reservorios de numerosas enfermedades que pueden poner en peligro la vida silvestre y la salud pública. Una de las zoonosis más conocidas asociada a los gatos es la toxoplasmosis, causada por el parásito Toxoplasma gondii. Este parásito puede transmitirse a humanos y otros animales, causando problemas de salud significativos, que pueden ir desde síntomas leves similares a una gripe, hasta abortos y encefalitis que pueden llevar a la persona afectada a la muerte.

Un estudio realizado en Hawái, identificó colonias de gatos ferales en aproximadamente el 78% de los sitios públicos evaluados cerca de áreas importantes para aves nativas. Además, se detectó ADN de T. gondii en las heces de gatos en al menos el 75% de los sitios donde se recolectaron muestras. La presencia de T. gondii cerca de áreas de conservación de aves nativas, muchas de las cuales son especies raras y en peligro de extinción en Hawái, subraya el riesgo significativo que representan los gatos ferales para la fauna local.

Es importante destacar que los sitios donde se detecta T. gondii son a menudo áreas de alto uso público, como parques y playas, lo que aumenta el riesgo de exposición para las personas y sus mascotas. La transmisión puede ocurrir a través del contacto con heces de gato contaminadas en la tierra o el agua, o por el consumo de mariscos crudos contaminados. Además de la toxoplasmosis, los gatos pueden portar y transmitir otras enfermedades como la rabia y la leucemia felina, que pueden afectar tanto a la fauna silvestre, incluyendo especies amenazadas, como a otros animales domésticos. El impacto económico de las enfermedades transmitidas por gatos también es significativo.

La alta densidad de individuos en las colonias de gatos ferales y sus interacciones intensas dentro de las colonias y con otros gatos (domésticos y ferales) pueden jugar un papel particularmente importante en la dinámica de las enfermedades. Por lo tanto, la gestión de las colonias felinas no solo es crucial para la conservación de la biodiversidad, sino también para la protección de la salud pública.

Un ataque silencioso a la fauna: aves, micromamíferos y más

El impacto más directo y ampliamente documentado de los gatos asilvestrados y las colonias felinas sobre la biodiversidad es la depredación. Debido a sus altas densidades y a su instinto de caza persistente, los gatos pueden ejercer una presión depredadora considerable sobre las poblaciones de fauna silvestre, a menudo superando la de los depredadores nativos de tamaño similar. Además, estos animales depredan aunque estén bien alimentados.

Impacto en Aves: las aves son una de las presas más vulnerables a la depredación por gatos, especialmente en entornos urbanos y periurbanos donde las colonias felinas son comunes. Un estudio realizado en Madrid (España) encontró que la presencia de colonias de gatos ferales se asociaba con distancias de escape más largas en las aves urbanas. Esto sugiere que las aves en áreas con colonias de gatos exhiben una mayor percepción del riesgo y, presumiblemente, experimentan un impacto negativo en sus tendencias poblacionales. Además, las aves en estas zonas tendían a situarse a mayor altura. A nivel global, los gatos domésticos están implicados en la disminución de numerosas poblaciones de aves e incluso en extinciones. Se estima que los gatos domésticos matan millones de aves cada año solo en Canadá. Los efectos indirectos, como el aumento del riesgo de depredación de nidos por otros depredadores debido al miedo inducido por los gatos, también son significativos.

Impacto en micromamíferos y otros grupos animales: los micromamíferos, como ratones, musarañas y conejos, también son presas frecuentes de los gatos. La depredación por gatos puede ser una causa importante de mortalidad para estos animales, afectando a sus poblaciones e incluso llevando a algunas de ellas a extinciones locales. Además de aves y mamíferos, los gatos depredan reptiles, anfibios, peces e invertebrados, contribuyendo a una reducción general de la biodiversidad. El impacto es particularmente grave en ecosistemas insulares, donde la fauna nativa a menudo carece de defensas evolutivas contra depredadores mamíferos introducidos. Los gatos han sido identificados como una de las peores especies invasoras a nivel mundial y están directamente relacionados con la disminución y extinción de especies animales en numerosas islas. En estos entornos frágiles, la pérdida de especies debido a la depredación por gatos puede desencadenar la alteración de procesos ecológicos clave, como la dispersión de semillas y la polinización.

Efectos Indirectos: más allá de la depredación directa, la mera presencia de gatos puede generar efectos de miedo o intimidación en la fauna silvestre. Estos efectos pueden alterar los comportamientos de forrajeo y defensa, aumentar los niveles de estrés, afectar el estado físico y la inversión reproductiva de las presas, e incluso aumentar su vulnerabilidad a otros depredadores. La competencia por recursos (alimento, espacio, refugio) entre los gatos y las especies nativas también puede tener impactos negativos en la biodiversidad. Por ejemplo, cada ratón consumido por un gato no está disponible para un depredador nativo como un ave rapaz. Finalmente, la hibridación con especies silvestres, como el gato montés europeo, representa otra amenaza significativa para la conservación de la fauna nativa.

Recomendaciones para una coexistencia responsable: lo que no debemos hacer

Si nuestro objetivo es conservar la biodiversidad y la salud de nuestros ecosistemas urbanos y periurbanos, es crucial reconsiderar algunas prácticas relacionadas con la gestión y la tenencia de gatos. A la luz de la evidencia científica, existen varias acciones que no debemos realizar:

Fomentar o mantener colonias de gatos ferales sin una gestión adecuada: Si bien la intención de alimentar y cuidar a los gatos puede ser noble, la proliferación de colonias sin un control poblacional efectivo y medidas para mitigar su impacto (como la reubicación en santuarios o la creación de zonas libres de colonias) puede tener consecuencias negativas significativas para la fauna local. El simple suministro de alimento no evita el comportamiento depredador de los gatos.

Abandonar mascotas: El abandono de gatos domésticos es una de las principales fuentes de gatos asilvestrados que se integran a las colonias o forman nuevas poblaciones ferales, aumentando la presión sobre la vida silvestre.

Ignorar los impactos de los gatos con acceso al exterior: Incluso los gatos domésticos que son alimentados regularmente pueden tener un impacto depredador acumulativo significativo en la fauna silvestre, especialmente en áreas con alta densidad de gatos. Permitir que los gatos deambulen libremente, especialmente durante las horas de mayor actividad de la fauna local (como el amanecer y el atardecer), aumenta significativamente el riesgo de depredación.

Oponerse a medidas de control éticas y efectivas: En áreas sensibles para la conservación de la biodiversidad, puede ser necesario implementar medidas de control poblacional de gatos ferales, como la eutanasia. Oponerse sistemáticamente a estas medidas sin ofrecer alternativas viables puede perpetuar los impactos negativos y contribuir a la destrucción de la naturaleza.

Subestimar el riesgo de enfermedades: La presencia de colonias de gatos ferales, especialmente en áreas de alto uso público o cerca de hábitats de fauna sensible, conlleva un riesgo de transmisión de enfermedades tanto para la vida silvestre como para la salud humana. Ignorar o minimizar este riesgo es irresponsable ya que la vida de personas puede estar en juego.

Favorecer el bienestar individual de unos pocos gatos sobre la conservación de la biodiversidad: La legislación emergente que algunos países se han lanzado a promulgar sin ninguna bases científica, priorizando la protección de los gatos asilvestrados sin considerar adecuadamente sus impactos en la biodiversidad, puede ser contraproducente y perjudicar los esfuerzos de conservación a largo plazo. Es necesario un equilibrio que considere tanto el bienestar animal como la protección de los ecosistemas.

No tomar medidas preventivas como la esterilización y la identificación: La esterilización temprana de las mascotas y el uso de métodos de identificación (microchip, collar con identificación) son fundamentales para prevenir la reproducción descontrolada y facilitar la identificación de los propietarios en caso de pérdida, reduciendo así el número de gatos abandonados y asilvestrados.

En última instancia, la protección de nuestros ecosistemas urbanos y periurbanos y la conservación de su valiosa biodiversidad requieren un cambio en nuestra percepción y gestión de los gatos, reconociendo su impacto negativo y adoptando enfoques más responsables y basados en la evidencia científica, huyendo de visiones sensibleras de la gestión de la naturaleza.


Referencias Bibliográficas

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21 de marzo de 2025

La Conquista Gris: Cómo un puñado de conejos desató el caos ecológico en Australia

La historia de las invasiones biológicas es un recordatorio constante de la intrincada y a menudo frágil red de los ecosistemas de nuestro planeta. Cuando una especie se traslada más allá de su área de distribución nativa, las consecuencias pueden ser impredecibles, desde la simple aclimatación hasta la devastación ecológica y económica. Uno de los ejemplos más emblemáticos y mejor documentados de este fenómeno es la colonización de Australia por el conejo europeo (Oryctolagus cuniculus). Este relato, que entrelaza la casualidad histórica con la implacabilidad biológica, ha sido recientemente revisitado en un artículo científico con una perspectiva reveladora.

El Escenario Inicial: Un Nuevo Mundo y la Nostalgia Inglesa

Para comprender la magnitud de la invasión de conejos en Australia, debemos viajar en el tiempo hasta mediados del siglo XIX. Australia, una tierra vasta y con una biodiversidad única, había comenzado a transformarse bajo la influencia de los colonos europeos. La expansión de la ganadería ovina era una prioridad económica, y el paisaje australiano se adaptaba gradualmente a las necesidades de esta industria. En este contexto de cambios antropogénicos, donde grandes extensiones de tierra se dedicaban al pastoreo y se comenzaba a controlar a los depredadores nativos, la llegada de nuevas especies, intencionada o accidentalmente, podía tener consecuencias inesperadas. En este escenario, la figura de Thomas Austin, un colono inglés asentado en la región de Barwon Park, cerca de Geelong en Victoria, emerge como un actor clave. Imbuido de la tradición de la caza inglesa, Austin anhelaba la presencia de conejos en sus tierras para poder practicar su deporte favorito. Con esta intención en mente, solicitó a su familia en Inglaterra el envío de algunos ejemplares. El 6 de octubre de 1859, su hermano James embarcó en el navío Lightning un cargamento de 24 conejos, una mezcla de ejemplares silvestres capturados en los alrededores de la propiedad familiar en Baltonsborough, en el suroeste de Inglaterra, y algunos conejos domésticos que los aldeanos tenían en conejeras. Estos animales llegaron a Melbourne el día de Navidad de ese mismo año y fueron trasladados a la propiedad de Austin. Lo que Thomas Austin seguramente no imaginó fue que esta única introducción, aparentemente inofensiva, desencadenaría una de las invasiones biológicas más devastadoras de la historia.

Es importante destacar que esta no fue la primera vez que se introdujeron conejos en Australia. Los primeros conejos llegaron con la Primera Flota en 1788, cinco conejos domésticos traídos a Sydney. Durante las décadas siguientes, las translocaciones fueron frecuentes y se reportaron madrigueras por todo el país. Hacia 1870, los conejos domésticos eran comunes en los principales asentamientos costeros. Sin embargo, la gran mayoría de estas poblaciones iniciales no lograron establecerse en la naturaleza o no se propagaron más allá de sus áreas locales. La diferencia crucial radicó en la genética de los conejos introducidos por Austin. A diferencia de las introducciones anteriores, compuestas principalmente por animales domésticos, estos conejos tenían ascendencia silvestre. Esta ascendencia salvaje los hizo probablemente mejor adaptados al entorno natural australiano. Un estudio genético reciente respalda esta hipótesis, mostrando que la invasión a gran escala se originó a partir de una única introducción de estos conejos de origen mixto (silvestre y doméstico).

La Plaga Gris: Impacto Ambiental y Económico Desolador

La proliferación de los conejos en Australia fue asombrosa. En tan solo tres años, los "conejos de Austin" se contaban por miles. En 1865, el propio Austin informó haber matado a 20.000 conejos en su propiedad, testificando la extraordinaria fecundidad de los conejos ingleses. Hacia 1906, los conejos habían cubierto miles de kilómetros, llegando a la costa oeste. Se estima que se expandieron a una velocidad de 100 km por año, colonizando en 50 años un área 13 veces mayor que su área de distribución nativa en la Península Ibérica, la tasa de colonización más rápida jamás registrada para un mamífero introducido. A principios del siglo XX, los conejos eran una característica omnipresente del paisaje australiano, descritos como una "manta gris" cubriendo la tierra. Este auge poblacional tuvo consecuencias ambientales y económicas devastadoras. Los conejos, al ser herbívoros voraces, compitieron directamente con la fauna nativa por los recursos alimenticios, afectando a numerosas especies de marsupiales y aves. Su constante pastoreo degradó la vegetación nativa, impidiendo la regeneración de bosques y pastizales, y contribuyendo a la erosión del suelo. Además, la alteración del hábitat por los conejos puso en peligro a numerosas especies de flora y fauna autóctonas.

El impacto económico también fue inmenso. Los conejos causaron daños significativos a la agricultura, devorando cultivos y pastos destinados al ganado, lo que llevó a muchos agricultores a abandonar sus propiedades. Se estima que el coste anual para la industria agrícola australiana asciende a 200 millones de dólares, una cifra 22 veces superior al impacto causado por los cerdos salvajes.

La historia de los conejos en Australia ilustra claramente el fenómeno del retraso en la invasión biológica. A pesar de múltiples introducciones durante más de 70 años, no fue hasta la llegada de los conejos de Austin que se desató la invasión a gran escala. Este patrón de introducciones iniciales que no prosperan seguidas de una expansión dramática tras una introducción específica se observó también en Nueva Zelanda y Tasmania, donde los conejos se convirtieron en plagas varias décadas después de su introducción inicial. En ambos lugares, al igual que en Australia, las primeras introducciones fueron probablemente de origen doméstico, pero la posterior llegada de conejos con ascendencia silvestre en la década de 1860 coincidió con el rápido aumento de sus poblaciones. Incluso se tiene constancia de que Thomas Austin proporcionó conejos a Nueva Zelanda entre 1864 y 1867.

En definitiva, el movimiento de animales y plantas entre ecosistemas diferentes por parte del hombre puede desencadenar una catástrofe ecológica y económica. Lo mejor es dejar a cada especie en su sitio.

2 de enero de 2025

Prípiat: la joya del urbanismo soviético

Prípiat, fundada en 1970 en Ucrania (República Soviética en aquella época), era una ciudad diseñada para albergar a los trabajadores de la central nuclear de Chernóbil y sus familias. Esta moderna ciudad soviética estaba situada a solo 2.7 kilómetros de la planta nuclear de Vladimir Illich Lenin, o más conocida como la central nuclear de Chernóbil. La central y la ciudad fueron un símbolo del progreso tecnológico y el poder de la energía nuclear en la Unión Soviética. Sin embargo, su historia quedó marcada por el desastre nuclear del 26 de abril de 1986, que la convirtió en una ciudad fantasma.

Prípiat fue una de las ciudades más avanzadas de la Unión Soviética (URSS) en términos de infraestructura y calidad de vida. De hecho, era la mejor ciudad para vivir en la URSS de los años 70. Antes del desastre tenía casi 50.000 habitantes, con una edad media muy joven (26 años). Contaba con hospitales, escuelas, teatros, tiendas, un estadio, una piscina olímpica y parques. Uno de sus íconos era un parque de atracciones con una famosa noria. La ciudad fue cuidadosamente planificada para ofrecer una vida cómoda a los residentes, con amplias avenidas, edificios residenciales modernos y espacios verdes. Había un palacio de la cultura, un cine para 1220 espectadores y una escuela de arte con ocho aulas para una capacidad total de 312 estudiantes. Todo ello hacía de Prípiat la joya de las ciudades soviéticas y un símbolo del triunfo soviético sobre el capitalismo decadente (según su cosmovisión). El desastre nuclear causó un radio de exclusión de 30 kilómetros alrededor de la central, condenando a la ciudad al abandono.

Recomiendo dos obras para acercarse a este hecho histórico y a la ciudad, por una lado el ensayo "Voces de Chernóbil. Crónica del futuro" de la premio nobel de literatura Svetlana Alexievich, y por otro la serie de HBO "Chernóbil".Con las dos obras se puede tener una buena visión de lo que sucedió en aquella parte del mundo en 1986 y años después del desastre.

Monumento de bienvenida a Prípiat

Vista de la icónica noria de Prípiat

Vista de la ciudad en 2017 y del sarcófago del reactor al fondo



22 de diciembre de 2024

¿Qué tiene que ver Charles Darwin con el desarrollo pionero de la fotografía artística?

Podríamos contestar a esta pregunta que realmente nada. Pero hasta cierto punto, algo tiene que ver el padre de la teoría de la evolución por selección natural. En la segunda mitad del S.XIX la fotografía era un invento relativamente reciente y su uso se aplicaba básicamente a fotografiar la realidad lo más fielmente posible, sin libertadas artísticas. Esto cambió gracias a una mujer, una pionera en la fotografía artística: Julia Margaret Cameron (1815-1879). Sus retratos y composiciones artísticas, caracterizados por un enfoque suave y atmosférico, marcaron un cambio significativo en la forma en que se percibía la fotografía, transformándola de un simple medio documental a una forma de expresión artística. Julia nació en la India, en el seno de una familia adinerada. Durante gran parte de su vida adulta, Cameron se movió en círculos sociales e intelectuales de élite, lo que influyó en su trabajo posterior. No comenzó a experimentar con la fotografía hasta los 48 años de edad, cuando recibió una cámara como regalo de su hija. Este obsequio marcó el inicio de una carrera breve pero prolífica y el inicio de la fotografía artística. Cameron desarrolló un estilo distintivo que desafiaba las normas técnicas de la fotografía de su época. Mientras que muchos fotógrafos de la época se esforzaban por obtener imágenes nítidas, precisas y lo más realistas posibles, Cameron buscaba un enfoque más emocional y artístico. Su estilo se caracterizaba por un enfoque suave y con un desenfoque deliberado. Ella pensaba que las imperfecciones técnicas, como el desenfoque, realzaban el carácter artístico y la emotividad de las fotografías. Además, también utilizada las luces y sombras con un fin dramático, creando imágenes con una atmósfera mística. De hecho, muchas de sus fotografías retrataban escenas poéticas y religiosas. Entre sus obras también destacan los retratos, y aquí es donde llega el padre de la selección natural y su famosos retrato. Como todos los innovadores, nuestra autora fue muy criticada en vida. Por fortuna, en el S.XX su obra fue rescatada y se convirtió por derecho propio en una figura fundamental de la historia de la fotografía.



Julia Margaret Cameron

Un retrato realizado por Julia Margaret Cameron




1 de noviembre de 2024

¿Qué es el dinero pluma?

El hombre ha utilizado desde épocas remotas diferentes formas de "moneda", desde conchas, pequeños objetos y actualmente las monedas de metal. Una forma tradicional de dinero es el conocido como dinero pluma o tevau, que es una forma de moneda tradicional utilizada en las Islas Salomón. Este dinero se elabora meticulosamente con plumas de un ave (Myzolena cardinalis) y está ensamblado en tiras largas y planas que pueden llegar a medir hasta 10 metros de largo. La creación de un tevau es un proceso laborioso que puede tomar hasta un año, pues implica recolectar las plumas y unirlas a una base de fibra vegetal para formar una tira continua. Esta tira se enrolla en dos grupos dándole su típica forma similar a el rollo de cinta de los antiguos casetes de música.


El tevau es considerado un objeto de alto valor simbólico y cultural y se usaba históricamente en intercambios ceremoniales, especialmente en bodas, funerales y acuerdos de paz. Aunque hoy en día ha sido en gran medida reemplazado por monedas y billetes modernos, todavía tiene valor cultural y se sigue utilizando en ciertos rituales y ceremonias. Su exportación está prohibida para conservar este patrimonio cultural tan apreciado por los coleccionistas. Por fortuna, podemos contemplar uno de ellos en el Museo Arqueológico Nacional.







22 de diciembre de 2023

La publicación científica como negocio vs ciencia abierta para todos

Conocer el funcionamiento de nuestro mundo y de la naturaleza es la labor fundamental de cualquier científico. Su trabajo, costoso en tiempo y en dinero, genera nuevo conocimiento. Este, a través de la publicación científica, se da a conocer al mundo. El problema se genera cuando el trabajo de los científicos topa con la avaricia de las editoriales. En este caso, el científico o bien debe pagar para poder publicar su trabajo, conservando sus derechos de autor sobre su obra, o bien pierde sus derechos de autor, cediéndolos gratuitamente a las editoriales. Estas terminarán cobrando cuantiosas cantidades a universidades, centros de investigación, científicos, etc. para poder acceder a esa información que ellas no han generado. Esto causa un grave problema de injusticia al acceso de la información científica, especialmente en países en desarrollo, lo que ocasiona un detrimento en el avance científico de esos países.

Sci-Hub es un sitio web que ha generado bastante controversia en el ámbito académico y de la publicación científica. Se creó con el propósito de proporcionar acceso gratuito a artículos científicos que generalmente están detrás de revistas académicas, muchas de ellas de pago. Obviamente, esto viola las leyes -que protegen siempre el sistema capitalista- pero por otro lado rompe la barrera económica de acceso al conocimiento. El sitio web permite a los usuarios buscar y descargar artículos científicos sin pagar por ellos. Sci-Hub ha desencadenado un debate importante sobre el acceso a la información, planteando preguntas sobre la ética, el acceso abierto y el modelo actual de publicación académica. Su existencia ha impulsado discusiones sobre cómo equilibrar el acceso al conocimiento científico con la protección de los derechos de autor y el modelo económico de las revistas académicas. Todo esto se lo debemos a su creadora Alexandra Elbakyan. Para hacerse una idea, solamente en China el mes pasado casi se descargaron 49 millones de artículos....ciencia abierta para todos.

Tal vez se pueda llegar a un equilibrio, las editoriales tienen unos costes, pero esos costes no justifican los millonarios beneficios que obtienen con el trabajo de otros, ya que esos otros no puede escapar de esa tiranía. Los científicos deben publicar, pero las editoriales tienen la sartén por el mango, o pasas por aquí o no publicas. Además, muchos de sus "trabajadores", como los revisores o los editores, trabajan gratis para ellos. Una alternativa podría ser las asociaciones científicas y sus revistas, cuyos gastos podrían ser sustentados por los socios. O los estados, fomentando la publicación libre a través de Universidades y Centros de Investigación. De momento, el negocio sigue en marcha y en ocasiones con oscuras editoriales detrás, como es el caso de los predatory journals.






19 de agosto de 2023

Ruta de Las Foces del Pino (Asturias)

Hoy os traigo una ruta al Blog, se trata de la ruta de las Foces del Pino (El Pino, Asturias). La ruta se encuentra en el municipio de El Pino cercano a Felechosa. Pertenece al concejo asturiano de Aller, que se localiza en el sur de Asturias, ya cercano a la provincia de León. Está ruta es una buena opción para conocer los rincones del valle de Aller con un recorrido bien señalizado, eso sí con unos grandes desniveles. La ruta discurre hacia el sur, una vez en el pueblo de El Pino, cruzamos el puente sobre el río San Isidro y nos dirigimos por una estrecha carretera asfaltada hacía el Molín de Peón (ahora una piscifactoría) dejando previamente a mano derecha La Fuente de la Salud. Una vez en la piscifactoría, tomamos el camino de la izquierda -cruzando el puente- y a partir de este punto se sigue un camino empedrado hasta llegar al Monumento Natural de las Foces del Pino. El recorrido son unos 7 kilómetros ida y vuelta, y se puede demorar unas 3 horas en hacerlo. Una parte del camino discurre entre frondosos árboles, destacando castaños, fresnos, avellanos y algún roble. El paisaje se encuentra dominado por pequeñas propiedades de pastos con lindes de piedra y/o arbustos. Podemos encontrar vacas pastando a lo largo del recorrido y varias construcciones ganaderas tradicionales, algunas de ellas en estado de abandono. Dentro de la zona protegida podemos disfrutar de algunas cascadas, que aunque no muy altas si resultan en su conjunto, muy espectaculares. Hay varias fuentes a lo largo del recorrido y en algunos tramos hay que tener cuidado con el piso, especialmente si se encuentra húmedo, ya que puede uno patinar si no se anda con cuidado. Os dejo algunas fotos de la visita por estos parajes.










15 de agosto de 2023

Nueva chorrada sobre colonización planetaria: ahora le ha tocado a Venus

Venus es el segundo planeta más cercano al Sol en nuestro sistema solar y es similar a la Tierra por tamaño y cierta composición química parecida. Sin embargo, a pesar de estas similitudes superficiales, Venus es un mundo muy diferente a la Tierra en muchos aspectos. Para empezar, Venus tiene una atmósfera extremadamente densa y compuesta principalmente de dióxido de carbono (aproximadamente un 96,5%). Esta atmósfera densa crea un efecto invernadero brutal, lo que hace que Venus sea el planeta más caliente de nuestro sistema solar. Las temperaturas en su superficie son suficientemente altas como para derretir plomo, lo que lo convierte en el planeta más caliente, incluso más caliente que Mercurio, que es el planeta más cercano al Sol. Esto no lo hace especialmente atractivo para su exploración y mucho menos para irse a vivir a tan desagradable escenario. No obstante, los iluminados de la empresa OceanGate (o mejor dicho uno de sus cofundadores), si los mismos que mandaron a 3800 metros de profundidad un sumergible que no podría soportar dichas condiciones con cinco personas, pretenden enviar a 1000 personas en 2050 a formar una colonia humana en la atmósfera de Venus. Creo que encontraran voluntarios, pero muchos de ellos con tendencias claramente suicidas, ya que el proyecto es totalmente inviable. Demasiada radiación, demasiada temperatura, ácido sulfúrico, no se dispone de agua, y un largo etcétera de impedimentos que hacen inviable dicho proyecto. Pero sin embargo, todos, la prensa, los medios de comunicación y este mismo Blog les seguimos el juego a estos empresarios sin escrúpulos, que ponen en riego la vida de personas para incrementar sus beneficios empresariales.




12 de julio de 2023

Viajes al límite: bajar a ver los restos del Titanic ya no parece tan buena idea

En la actualidad el mundo global hace que las fronteras parezcan fácilmente franqueables. La realidad es que el hombre es débil y en determinados ambientes especialmente frágil. La naturaleza nos ha dotado de buenas cualidades para vivir en determinados ambientes, especialmente en zonas cálidas y templadas, pero siempre en ecosistemas terrestres. Día a día el mar es menos misteriosos, el hombre ha bajado a la fosa de las Marianas a casi 11.000 metros de profundidad, es decir visto al revés sería bastante más alto que el Everest. Este es el punto más profundo de la Tierra y llegar hasta ese sitio supone un reto técnico y psicológico. Pero tenemos otras exploraciones más antiguas al Polo Sur y al Polo Norte que supusieron grandes retos para el hombre. Estas expediciones han ido animando a cada vez más gente a explorar territorios peligrosos y últimamente hemos visto, con la catástrofe del Titán, que esto puede traer graves consecuencias. Han aparecido innumerables empresas que ofrecen aventuras realmente peligrosas a costes realmente elevados. Tal es el caso de OceanGate y sus viajes para ver el Titanic.

En el año 2021 el actor, presentador y viajero mejicano Alan Estrada viajó en el Titán a ver los restos del Titanic, a 3800 metros de profundidad, con un viaje con algún que otro imprevisto. Aquí os dejo los cuatro vídeos de su canal de YouTube en donde narra tan trepidante aventura. Muy interesante y nada apto para claustrofóbicos.









29 de julio de 2022

Palomares: fuente de vida

Al recorrer algunas partes de España uno no hace más que sobrecogerse ante tanto patrimonio en ruinas, ante tanta historia abandonada, ante tanta piedra abocada al olvido, ante lo que fue y ahora no es. Los paisajes castellanos, planicies cerealistas con sus pueblos erguidos en lontananza, son uno de los paisajes que el viajero se encontrará al recorrer nuestra España, paisaje que evoca pasados bulliciosos, cuando el trabajo y la vida en el campo requería mucha gente, que con su sudor y su sacrificio ayudaron a forjar la nación en la que hoy vivimos y a la que muchos, al igual que a su patrimonio, le han dado la espalada. Uno de los patrimonios culturales que recoge al mismo tiempo tradición, usos populares y belleza artística son los palomares. Al explicarle a cualquier viajero centroeuropeo la utilidad de estas construcciones, surge en su cara una expresión entre perplejidad y rareza ¿qué se comían las palomas? y es que en la mentalidad "woke" que nos domina, lo de comerse el "símbolo de la paz" parece una "barbarie". Nada más lejos de la realidad. Los palomares son (o casi mejor dicho eran) una forma de utilizar los recursos naturales de forma sostenible. Estas construcciones permitían obtener una fuente de proteínas (los pichones y los huevos de paloma) en épocas en la que la proteína no se obtenía en un supermercado con hastiada facilidad. También permitían obtener una fuente de fertilizante natural: el palomino o guano, sin tener que recurrir a costosos procesos de producción química de fertilizantes, con el consiguiente gasto de combustible, y la contaminación por nitrógeno y fósforo cuando se abusa de ellos. Por tanto, producción sostenible de proteínas y fertilizantes en estas "casas para palomas". Eran (o son?) construcciones robustas, cerradas al exterior para evitar las tentaciones de las alimañas, con muros concéntricos plagados de pequeños nichos -donde en lugar de muerte se albergaba vida- y con patio interior (a veces sin él). Los materiales sencillos, los que proporcionaba la tierra, y nunca mejor dicho ya que muchos se hacía de adobe con una lechada de cal exterior para protegerlos de la humedad. Durante la edad media eran auténticos tesoros, propiedad de nobles y monasterios, ya que les garantizaban a esos dos poderes unos buenos ingresos. Los ha habido en toda España, pero tal vez en Tierra de Campos sean un símbolo del paisaje.

durante la edad media eran auténticos tesoros, propiedad de nobles y monasterios

Hay que pensar que las palomas (la bravía y la zurita) podían tener varias puestas al año (hasta 3-4 si había suficiente alimento) con dos huevos en cada puesta. Los pichones, palomas jóvenes a las que se les cortaba alguna pluma para evitar que volarán y de esta forma ayudar a su engorde, eran una fuente importante de carne. Ahora, a ojos de los urbanitas ociosos, esto de cortar unas plumas a unos "seres sintientes" les sonará "a maltrato animal", tal vez el maltrato sea el abandono de nuestro patrimonio y tradiciones arrinconadas en una postmodernidad enfermiza. Además, la carne de pichón sí que está dentro de la modernidad actual, es baja en grasa, rica en vitaminas y su cría en estos sistemas no contribuye a generar gases de efecto invernadero. Todo un símbolo de sostenibilidad ambiental frente a algunas granjas intensivas que pululan cercanas a alguna de estas construcciones.

Os dejo algunas fotos de palomares, algunas en completa ruina y otras rescatadas por el esfuerzo de administraciones y particulares en su batalla -tal vez ya perdida o no- contra el olvido.

Berrueces (Valladolid)

Berrueces (Valladolid)

Otero de Sariegos (Zamora)
Otero de Sariegos (Zamora)

Otero de Sariegos (Zamora)
Otero de Sariegos (Zamora)


18 de junio de 2022

Vinuesa: entre pinares y agua

La localidad soriana de Vinuesa se encuentra en el corazón de la comarca de Tierra de Pinares, en lo que algunos llaman la Soria verde. Es el norte de la bella provincia Soriana, cerca de la famosa Laguna Negra que tantas leyendas trágicas ha creado en la imaginación de los escritores y de las gentes.

“...Porque es una laguna donde hay una mujer que vive en el fondo y mata al que se acerca. Todo el que mira en esa agua, muere”. Pío Baroja

Pero aterricemos en la Vinuesa actual, localidad de recia planta soriana, es decir castellana. A bastante altura y rodeada de las Sierras de Urbión y Cebollera, que ayudan a marcar ese carácter austero de la comarca. De casas de piedra eterna y de soledad, la soledad de la despoblación que poco a poco desangra estas tierras, a pesar de la riqueza de sus pinares, sus paisajes y su agua que discurre rauda en los ríos, tan majestuosos como el Duero o más modestos como el Revinuesa. Un paseo por su calles desata la imaginación de historias pasadas, de tiempos tal vez más bulliciosos, de gentes que han sabido vivir en un clima frío y duro. Calles empedradas, con casas señoriales, que atestiguan pasados con más prosperidad económica. Su rollo de justicia da fe de ello; de la historia que arrastra esta localidad. Incluso encontramos una casa de indiano, que es un reflejo de la riqueza conseguida en ultramar por algún soriana aventurero. Una localidad que merece la visita. Os dejo algunas fotos.










6 de mayo de 2022

Ermita de Santa Cecilia: románico en la montaña palentina

La Ermita de Santa Cecilia se encuentra cerca de Aguilar de Campoo. Por carreteras secundarias llegamos al pueblo de Villaespimosa de Aguilar y a sus afueras encontramos la ermita. Encaramada en un risco, lo primero que llama la atención es su privilegiada situación, en un entorno de una gran belleza paisajística. Fue construida entre los siglos XII y XIII, es de planta rectangular y con una cierta inclinación, siguiendo la inclinación del propio risco en el que se encarama. La vista del observador también se centra en su curiosa torre cilíndrica, más propia de un castillo que de una ermita, y cuya función se desconoce (¿defensiva?). Hay capiteles con parejas de grifos, algún condenado de viaje al infierno y numerosos detalles en los que uno puede perderse durante largo tiempo. Tal vez, Palencia y su provincia sean de las mejores expresiones del románico en España. Imprescindible conocerlo.








25 de diciembre de 2021

Gualda: el origen de la Mesta tuvo lugar en La Alcarria

El viajero se adentró en Gualda cargado de intriga. Los últimos días del otoño, ya cuando los días cortos y fríos presagian la llegada del invierno, le hicieron pensar en reyes sabios cazando, en grandes rebaños de ovejas, y en fin, en pasados llenos de actividad. Al llegar a la fuente de los cuatro caños, lo que el viajero encontró fue soledad, casas cerradas y apenas un par de chimeneas humeantes que intentaban a duras penas calentar algún hogar, pero el resto de Gualda ya estaba como el invierno que se avecinaba, frío y cansado, esperando la llegada de tiempos mejores.

Gualda es una localidad con historia, con un pasado importante, los gualdeños vieron pasar al rey Alfonso X El Sabio en 1273. El viajero ya había leído sobre este hecho, el rey sabio llegó a este pueblo alcarreño para hacer algo importante: crear el Real y Honrado Concejo de la Mesta. Es decir, poner por escrito lo que ya estaba en uso en aquellas fechas, los privilegios de los ganaderos castellanos sobre los agricultores. Y es que España se ha construido -y se continúa construyendo- sobre privilegios, unos se veían favorecidos y otros tenían que sufrir las consecuencias. A pesar de estas injusticias, la Mesta permitió a Castilla, y por tanto a España, ser uno de los reinos más importantes en los siguientes siglos, y es que las ovejas y su lana dieron mucha riqueza a estas tierras. Al Rey Sabio le debieron gustar los campos alcarreños, ya que utilizó sus montes en varias ocasiones para la caza. No es de extrañar, ya que los paisajes de La Alcarria combinan cromatismo y orografía diversa. Con el trascurrir de los siglos, Gualda fue perdiendo importancia. No obstante destaca su imponente iglesia del S. XVIII y alguna casa señorial, como la de José de Roja del S.XIX. Este siglo fue el principio de una importante decadencia para el municipio, ya que la guerra contra el francés y las sucesivas guerras carlistas destruyeron mucho de su bello patrimonio.

En su camino a la necrópolis visigoda que alberga Gualda, el viajero -para su sorpresa- encontró un rebaño de ovejas, de esas que hoy en día casi nadie quiere cuidar, tal vez por ser un oficio duro y mal pagado. Esa riqueza, en forma animal, que permite algo de ingresos a las maltrechas economías de los municipios agonizantes de la España olvidada y que tal vez, solo tal vez, puedan contribuir a parar la sangría de despoblación de estos lugares.