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3 de septiembre de 2026

Dos mañanas en Bruselas para ChatGPT

Mañana 1 — El centro histórico de Bruselas

Para la primera mañana te recomiendo centrarte en el casco histórico de Bruselas, ya que aquí se concentran muchos de los lugares más emblemáticos de la ciudad y se pueden recorrer prácticamente todos a pie, sin necesidad de utilizar transporte público. La ruta comienza en la Grand-Place, que es probablemente el lugar más imprescindible de Bruselas. Merece la pena dedicar un rato a recorrer la plaza y observar las diferentes fachadas, especialmente el Ayuntamiento y la Maison du Roi.

Desde la Grand-Place puedes dirigirte a las Galerías Reales Saint-Hubert, que están a pocos minutos andando. Después de recorrerlas, continúa hasta el Manneken-Pis, cuya visita es bastante rápida, ya que la estatua es pequeña. Desde allí puedes caminar hacia la Bolsa de Bruselas, otro de los edificios representativos del centro, aunque no es necesario entrar.

A continuación, la ruta continúa hacia el Mont des Arts, subiendo progresivamente hacia la parte alta de la ciudad. Es un buen lugar para hacer una pequeña parada y disfrutar de las vistas. Desde allí puedes continuar hacia la Place Royale, donde se encuentran la iglesia de Saint-Jacques-sur-Coudenberg y el Palacio Real de Bruselas. Puedes terminar la mañana dando un paseo por el Parc de Bruxelles, situado justo detrás del Palacio Real.

Esta ruta tiene la ventaja de que avanza prácticamente siempre en la misma dirección, desde la parte baja hacia la parte alta de Bruselas, por lo que no es necesario volver sobre los pasos. Dependiendo del tiempo que dediquéis a cada lugar, podéis realizarla cómodamente en unas tres horas y media o cuatro horas.

Mañana 2 — Barrio Europeo y Parque del Cincuentenario

Para la segunda mañana te recomiendo cambiar completamente de ambiente y visitar la zona del Barrio Europeo y el Parque del Cincuentenario. Es una parte de Bruselas muy diferente del centro histórico y permite conocer la ciudad desde una perspectiva más contemporánea e institucional.

Puedes comenzar por la zona del Parlamento Europeo, donde también se encuentra el Parlamentarium, y después continuar caminando por el Parque Leopoldo. Si tienes interés por las instituciones europeas, puedes dedicar algo más de tiempo a esta zona; si no, basta con recorrerla tranquilamente y continuar hacia el Parque del Cincuentenario.

El Parque del Cincuentenario merece la pena incluso aunque no quieras visitar ningún museo. El enorme arco del triunfo es uno de los elementos arquitectónicos más destacados de la zona y el parque es agradable para pasear. Si os interesa visitar algún museo, lo más recomendable es elegir solamente uno, ya que disponéis de poco tiempo. Autoworld es una buena opción si os gustan los automóviles, mientras que el Museo de Arte e Historia o el Museo Real del Ejército pueden ser más interesantes si preferís historia y cultura.

El Atomium es otro de los grandes símbolos de Bruselas, pero está bastante alejado del centro histórico. Por eso no lo incluiría dentro de la ruta a pie. Si para vosotros es un lugar imprescindible, podéis terminar la segunda mañana desplazándoos en transporte público desde el Parque del Cincuentenario hasta el Atomium. En ese caso, prescindiría de la visita a un museo para evitar que la mañana resulte demasiado apretada.

En conjunto, con solo dos mañanas intentaría no abarcar demasiadas zonas. La primera mañana la dedicaría íntegramente al centro histórico y la segunda al Barrio Europeo y Cincuentenario, añadiendo el Atomium únicamente si es una prioridad. De esta forma se reducen bastante los desplazamientos y se puede disfrutar de los lugares principales sin tener que ir continuamente de un extremo a otro de la ciudad.

Resumen del recorrido

Mañana 1 — “La Bruselas que tienes que ver”

  1. Grand-Place
  2. Galerías Reales Saint-Hubert
  3. Manneken-Pis
  4. Bolsa de Bruselas
  5. Mont des Arts
  6. Place Royale
  7. Palacio Real
  8. Parc de Bruxelles

➡️ Todo el recorrido andando.

Mañana 2 — “La otra Bruselas”

  1. Barrio Europeo
  2. Parlamento Europeo / Parlamentarium
  3. Parque Leopoldo
  4. Parque del Cincuentenario
  5. Un museo, si os interesa
  6. Atomium, solo si queréis priorizarlo sobre el museo

➡️ Principalmente andando + transporte público para llegar al Atomium.

19 de agosto de 2023

Ruta de Las Foces del Pino (Asturias)

Hoy os traigo una ruta al Blog, se trata de la ruta de las Foces del Pino (El Pino, Asturias). La ruta se encuentra en el municipio de El Pino cercano a Felechosa. Pertenece al concejo asturiano de Aller, que se localiza en el sur de Asturias, ya cercano a la provincia de León. Está ruta es una buena opción para conocer los rincones del valle de Aller con un recorrido bien señalizado, eso sí con unos grandes desniveles. La ruta discurre hacia el sur, una vez en el pueblo de El Pino, cruzamos el puente sobre el río San Isidro y nos dirigimos por una estrecha carretera asfaltada hacía el Molín de Peón (ahora una piscifactoría) dejando previamente a mano derecha La Fuente de la Salud. Una vez en la piscifactoría, tomamos el camino de la izquierda -cruzando el puente- y a partir de este punto se sigue un camino empedrado hasta llegar al Monumento Natural de las Foces del Pino. El recorrido son unos 7 kilómetros ida y vuelta, y se puede demorar unas 3 horas en hacerlo. Una parte del camino discurre entre frondosos árboles, destacando castaños, fresnos, avellanos y algún roble. El paisaje se encuentra dominado por pequeñas propiedades de pastos con lindes de piedra y/o arbustos. Podemos encontrar vacas pastando a lo largo del recorrido y varias construcciones ganaderas tradicionales, algunas de ellas en estado de abandono. Dentro de la zona protegida podemos disfrutar de algunas cascadas, que aunque no muy altas si resultan en su conjunto, muy espectaculares. Hay varias fuentes a lo largo del recorrido y en algunos tramos hay que tener cuidado con el piso, especialmente si se encuentra húmedo, ya que puede uno patinar si no se anda con cuidado. Os dejo algunas fotos de la visita por estos parajes.










3 de julio de 2022

Atienza: tierra de historia

Nada más divisar en lontananza este pueblo de Guadalajara, el viajero se da cuenta que está ante un pedazo importante de la historia de España, o de la proto-España, o como quieran ustedes llamarla. No puede uno más que imaginarse al caballero Don Rodrigo con su mesnada -sus 300 lanzas y sus respectivos pendones- dispuesta para servir a un mito en vida. Camino de su injusto destierro se le unieron fieles vasallos, dispuestos a dejarlo todo en busca de fama y riquezas, o tal vez de la pobreza y la muerte. Daba igual, acompañar a una leyenda viva no se hace todos los días. Desde ese punto de la historia, El Cid acrecentó más aún su fama, su leyenda y también su riqueza. Esto último aconteció un poco más lejos de Atienza, pero eso lo deja el viajero para otro día. En Atienza, hoy nos queda un conjunto muy bien conservado, un pueblo que mantiene el aire medieval, de calles empedradas y empinadas, con aroma a historia. Merece la pena la visita de este pueblo, monumentos como su castillo, construido por los árabes -a veces amigos y otras enemigos de nuestro héroe- en la cima de un roquedo, sus numerosas iglesias (Santísima Trinidad, San Salvador, San Juan...), su plaza del Trigo con sus arcos de entrada, la Plaza de España, etc. etc. En fin, merece deambular por Atienza, sin rumbo fijo, simplemente dejando que la historia que rezuma sus calles te impregne y te lleve -tal vez al S.XI- para con un poco de suerte ver a nuestro héroe, o tal vez al S.XII y ayudar a salvar de la muerte a un muy joven rey con la ayuda de raudos caballos y habilidosos jinetes, demasiada historia para un solo día.







18 de junio de 2022

Vinuesa: entre pinares y agua

La localidad soriana de Vinuesa se encuentra en el corazón de la comarca de Tierra de Pinares, en lo que algunos llaman la Soria verde. Es el norte de la bella provincia Soriana, cerca de la famosa Laguna Negra que tantas leyendas trágicas ha creado en la imaginación de los escritores y de las gentes.

“...Porque es una laguna donde hay una mujer que vive en el fondo y mata al que se acerca. Todo el que mira en esa agua, muere”. Pío Baroja

Pero aterricemos en la Vinuesa actual, localidad de recia planta soriana, es decir castellana. A bastante altura y rodeada de las Sierras de Urbión y Cebollera, que ayudan a marcar ese carácter austero de la comarca. De casas de piedra eterna y de soledad, la soledad de la despoblación que poco a poco desangra estas tierras, a pesar de la riqueza de sus pinares, sus paisajes y su agua que discurre rauda en los ríos, tan majestuosos como el Duero o más modestos como el Revinuesa. Un paseo por su calles desata la imaginación de historias pasadas, de tiempos tal vez más bulliciosos, de gentes que han sabido vivir en un clima frío y duro. Calles empedradas, con casas señoriales, que atestiguan pasados con más prosperidad económica. Su rollo de justicia da fe de ello; de la historia que arrastra esta localidad. Incluso encontramos una casa de indiano, que es un reflejo de la riqueza conseguida en ultramar por algún soriana aventurero. Una localidad que merece la visita. Os dejo algunas fotos.










6 de mayo de 2022

Ermita de Santa Cecilia: románico en la montaña palentina

La Ermita de Santa Cecilia se encuentra cerca de Aguilar de Campoo. Por carreteras secundarias llegamos al pueblo de Villaespimosa de Aguilar y a sus afueras encontramos la ermita. Encaramada en un risco, lo primero que llama la atención es su privilegiada situación, en un entorno de una gran belleza paisajística. Fue construida entre los siglos XII y XIII, es de planta rectangular y con una cierta inclinación, siguiendo la inclinación del propio risco en el que se encarama. La vista del observador también se centra en su curiosa torre cilíndrica, más propia de un castillo que de una ermita, y cuya función se desconoce (¿defensiva?). Hay capiteles con parejas de grifos, algún condenado de viaje al infierno y numerosos detalles en los que uno puede perderse durante largo tiempo. Tal vez, Palencia y su provincia sean de las mejores expresiones del románico en España. Imprescindible conocerlo.








23 de abril de 2022

Cervera de Pisuerga: Bendita algarabía

El viajero llega a la Plaza Mayor del pueblo palentino de Cervera de Pisuerga. La caminata al nacimiento del río Pisuerga le ha pasado factura a su maltrecha rodilla. A pesar de ello, disfruta de la algarabía que los niños -sí, niños, casi un milagro en estos días- producen al jugar a la pelota. En esto que el viajero decide entrar a la farmacia a la búsqueda de alguna pócima milagrosa para aliviar el dolor. Al entrar, le explica a la farmacéutica lo que necesita, al mismo tiempo ella se queja de la algarabía que producen los niños, preocupada más por los daños que la pelota pudiera hacer en su escaparate que por lo que realmente significa: vida y futuro. Benditos niños y bendita algarabía.







 

25 de diciembre de 2021

Gualda: el origen de la Mesta tuvo lugar en La Alcarria

El viajero se adentró en Gualda cargado de intriga. Los últimos días del otoño, ya cuando los días cortos y fríos presagian la llegada del invierno, le hicieron pensar en reyes sabios cazando, en grandes rebaños de ovejas, y en fin, en pasados llenos de actividad. Al llegar a la fuente de los cuatro caños, lo que el viajero encontró fue soledad, casas cerradas y apenas un par de chimeneas humeantes que intentaban a duras penas calentar algún hogar, pero el resto de Gualda ya estaba como el invierno que se avecinaba, frío y cansado, esperando la llegada de tiempos mejores.

Gualda es una localidad con historia, con un pasado importante, los gualdeños vieron pasar al rey Alfonso X El Sabio en 1273. El viajero ya había leído sobre este hecho, el rey sabio llegó a este pueblo alcarreño para hacer algo importante: crear el Real y Honrado Concejo de la Mesta. Es decir, poner por escrito lo que ya estaba en uso en aquellas fechas, los privilegios de los ganaderos castellanos sobre los agricultores. Y es que España se ha construido -y se continúa construyendo- sobre privilegios, unos se veían favorecidos y otros tenían que sufrir las consecuencias. A pesar de estas injusticias, la Mesta permitió a Castilla, y por tanto a España, ser uno de los reinos más importantes en los siguientes siglos, y es que las ovejas y su lana dieron mucha riqueza a estas tierras. Al Rey Sabio le debieron gustar los campos alcarreños, ya que utilizó sus montes en varias ocasiones para la caza. No es de extrañar, ya que los paisajes de La Alcarria combinan cromatismo y orografía diversa. Con el trascurrir de los siglos, Gualda fue perdiendo importancia. No obstante destaca su imponente iglesia del S. XVIII y alguna casa señorial, como la de José de Roja del S.XIX. Este siglo fue el principio de una importante decadencia para el municipio, ya que la guerra contra el francés y las sucesivas guerras carlistas destruyeron mucho de su bello patrimonio.

En su camino a la necrópolis visigoda que alberga Gualda, el viajero -para su sorpresa- encontró un rebaño de ovejas, de esas que hoy en día casi nadie quiere cuidar, tal vez por ser un oficio duro y mal pagado. Esa riqueza, en forma animal, que permite algo de ingresos a las maltrechas economías de los municipios agonizantes de la España olvidada y que tal vez, solo tal vez, puedan contribuir a parar la sangría de despoblación de estos lugares.









1 de diciembre de 2021

Cuando el destino de España se decidió en La Alcarria

Son numerosos los hechos históricos que marcan el destino de una nación y España -una de las naciones más antiguas de Europa- tiene muchos de estos hitos. Se podrían hablar de los más conocidos, la batalla de Lepanto, el descubrimiento de América, la primera vuelta al mundo, etc. Pero vamos a centrarnos en un pequeño pueblo de la provincia de Guadalajara, concretamente en la comarca de La Alcarria. Cuando el viajero discurre por la carretera CM-2005 desde la localidad de Brihuega en dirección hacia los municipios de Yela y Villaviciosa de Tajuña, se encuentra a mano derecha -un poco antes del cruce que baja hacia esta última localidad- un discreto monumento. Fue erigido en 1911 por la Diputación de Guadalajara y se encuentra dedicado a los héroes de Brihuega y Villaviciosa, los cuales durante la guerra de Sucesión -dos siglos atrás- habían dado la victoria definitiva a Felipe V. Este hecho, ocurrido el 9 de diciembre de 1710, permitió que la dinastía borbónica reinará en España, y que los restos de los Austrias pasarán a ser un recuerdo más de los libros de historia. ¿Qué hubiera pasado si los Habsburgo hubieran ganado? ¿sería España lo que es hoy? quién sabe, no merece la pena especular sobre agua pasada, la cual como es bien sabido ya no mueve molino. En todo caso, y en mi modesta opinión, el sistema autonómico actual se parece más a la España de los Austrias que a la España Borbónica.

Dejando de lado la historia, tan manida y manipulada hoy en día, merece la pena la visita a Villaviciosa de Tajuña, recomendable en cualquier época del año menos en verano, cuando hordas de urbanitas ataviados algunos de ellos con ropajes blancos -cual miembros de una secta- discurren aleatoriamente entre campos de lavanda intentando incrementar su hedonismo por medio de selfis. Para no contribuir a ese turismo insostenible, el viajero debe disfrutar de estos paisajes en calma y tranquilidad, saboreando las vistas, los olores y el cromatismo de La Alcarria, e intentando integrarse en el medio al que va y del que no deja de ser un forastero. En esta pequeña localidad -hoy apenas unos pocos vecinos- el viajero puede disfrutar de las ruinas del monasterio Jerónimo de San Blas, con su arco y torreón, de su fuente de cinco caños con lavadero, de su sencilla plaza -en otra época adornada por una vieja olma- pero no por ello menos bella. Al lado de la plaza, su iglesia de la Santa Cruz del S.XIII y a la entrada del pueblo, su picota. Tras el paso de la famosa Filomena -en este caso no era una bella alcarreña, más bien era una tormenta con malas pulgas- tomé estas fotos, espero que os gusten.







3 de septiembre de 2021

Avilés: industria y arte en una ciudad asturiana

Tras dejar a buen recaudo el coche en el aparcamiento de la Plaza de España de Avilés, el viajero asciende las escaleras para llegar a la siempre bienvenida luz natural. Lo primero que se encuentra es el impresionante ayuntamiento de la ciudad, una obra del S..XVII. Después, al girar la cabeza, más historia por todas las calles que mueren o nacen -según se mire- en esta plaza o este "Parche", como es conocido por los avilesinos a este conjunto que rompió el enclaustramiento de la antigua muralla. De Avilés destacan sus edificios coloristas, de galerías porticadas y soportales. Estos últimos tan útiles en regiones tan lluviosas, donde un descanso del orvallo es bien recibido por el viandante. Pero Avilés, a parte de un centro de indudable valor, tiene una larga historia. Ya desde la edad media se convirtió en un importante centro de almacenamiento de sal -ese oro negro del medievo- siendo el alfolí principal de Asturias y León. Pero más próximo en nuestros días se encuentra su gran desarrolló industrial, el cual se consolidó en los años 50 del pasado siglo, cuando el gobierno de Franco decidió instalar por esos lares la siderurgia de la empresa estatal ENSIDESA (Empresa Nacional Siderúrgica Sociedad Anónima). Para ello las dos márgenes de la ría de Avilés fueron regadas con edificios industriales. Esto causó la transformación de Avilés, cuya población se disparó y su fisionomía se transfiguró. Asociado a la industria se construyeron nuevos barrios y edificios para alojar a los nuevos trabajadores y a sus familias. Se construyó el poblado obrero de ENSIDESA en el barrio de Llaranes, típica construcción al estilo de los pueblos del Plan Badajoz pero esta vez con el aire industrial. Los trabajadores que poblaron estos barrios vinieron de esa España rural, que hoy llamamos vaciada, abandonando la dura vida agrícola y ganadera para abrazar el desarrollismo industrial. Unas cuantas décadas después sería bueno reflexionar sobre la mala política de apostar todo a una misma empresa. Pero no aprendemos, solamente hay que ver lo que esta pasando en el Mar Menor en estos últimos años. Volviendo a la industria pesada y a ENSIDESA, de esa empresa pública ya no queda nada (ahora escuchamos a algún dirigente político apostar por la creación de empresas públicas de electricidad, es decir imitar el más puro estilo franquista, solamente faltaría ver a sus respectivas parejas inaugurar un embalse o un alto horno al estilo Carmen Polo). Las multinacionales se han hecho con ella, y lo que es de una multinacional no es de nadie, ni de ningún país, es más bien un ser intangible y a la vez todopoderoso que determina en que lugares se crearán nuevos empleos (normalmente en zonas de bajos salarios) y en que zona se destruirán (normalmente en los de salarios más altos). No obstante, de todo ese pasado queda un patrimonio industrial importante que merece su conservación. Os dejo algunas imágenes del recorrido por el centro de Avilés.