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19 de agosto de 2025

El Rompehielos (Icebreaker, 2024): suspense helado en el fin del mundo

En los extensos paisajes árticos de Finlandia, donde el hielo parece devorar todo atisbo de vida, surge El Rompehielos como una de las propuestas televisivas más inquietantes del 2024. La serie, creada por Mia Ylönen y estrenada en AMC+, se sumerge en los códigos del nordic noir pero los tiñe de un terror fantástico que desde el primer momento se presenta inexplicable, casi intangible, logrando que el espectador quede atrapado por la sensación de no comprender del todo qué está pasando. Ese misterio inicial es, de hecho, uno de los mayores aciertos de la producción: cada personaje que aparece parece arrastrar un secreto, cada pasillo del barco encierra un eco invisible, y cada plano exterior de la inmensidad blanca funciona como un recordatorio de que la supervivencia aquí es tan improbable como lo es la verdad misma.

Uno de los mayores logros de la serie es su protagonista, interpretada con gran convicción por Jessica Grabowsky. Su Sanna Tanner, guardacostas arrastrada al epicentro de una pesadilla helada, resulta creíble, cercana y al mismo tiempo vulnerable, algo esencial en un relato donde lo inexplicable amenaza con devorar cualquier lógica. Su actuación se complementa con un elenco enigmático que parece diseñado para sembrar dudas constantes: no sabemos quién oculta qué, ni en qué punto los aliados pueden convertirse en enemigos, y aunque esta ambigüedad resulta estimulante, en ocasiones la serie peca de dar giros demasiado bruscos, transformando a personajes de buenos a malos en cuestión de escenas, lo que erosiona ligeramente la coherencia dramática. Sin embargo, este desconcierto también forma parte del hechizo: seguimos viendo porque necesitamos desentrañar quiénes son en realidad estas figuras atrapadas en el hielo.

Visualmente y acústicamente, El Rompehielos brilla con una fuerza hipnótica. La fotografía de los exteriores, con sus planos abiertos del mar helado y la noche polar, transmite un frío que atraviesa la pantalla. Pero es el interior del rompehielos lo que se lleva la palma: sus pasillos desiertos, sus salas iluminadas por luces mortecinas y su atmósfera densa convierten al barco en un personaje más, un ente fantasmagórico que parece tener voluntad propia. A ello se suma el uso eficaz de los flashbacks, que van dosificando información y conectando la trama con un trasfondo de mitología finlandesa que aporta un sabor único. Las leyendas de espíritus vengativos y presencias ancestrales flotan sobre el relato, reforzando la sensación de que estamos ante un horror que va más allá de lo humano, un mal que se funde con el propio paisaje.

No obstante, pese a estas virtudes, la serie no está exenta de sombras. En más de un episodio se tiene la impresión de que la trama avanza a trompicones, demasiado ocupada en recrear atmósferas como para dar explicaciones mínimas que sostengan el pacto de verosimilitud. Uno de los ejemplos más evidentes es la ausencia de una justificación clara sobre por qué los guardacostas no son rescatados, un detalle que, aunque secundario, hubiera aportado una base más sólida al relato. Lo mismo ocurre con algunas casualidades que acompañan a la protagonista, demasiado convenientes para ser creíbles y que, en exceso, pueden sacar al espectador de la historia. Y, sin embargo, todo esto forma parte del juego: El Rompehielos no pretende ser un relato lógico, sino un descenso a lo irracional, un viaje a un territorio donde las reglas de lo real se quiebran bajo el peso de lo mítico. Por eso, más allá de sus imperfecciones, la serie consigue lo más difícil: dejarnos helados, inquietos y deseando saber qué demonios acechan en la oscuridad del hielo.


11 de julio de 2025

The Last of Us: Una Adaptación que Falló el Tiro, de pleno

Desde su anuncio, la adaptación de HBO del aclamado videojuego The Last of Us generó una expectación desmesurada. Como suele pasar, cuando un globo se hincha mucho, suele terminar mal, en este caso muy mal. Tras dos temporadas que se han hecho eternas, el entusiasmo inicial se ha desvanecido, revelando una serie que, lejos de capturar la profundidad y el impacto del videojuego, se ha desinflado en una experiencia televisiva que oscila entre lo meramente pasable y el auténtico fiasco. Si bien la primera temporada logró algunos aciertos, la segunda se ha hundido en una aburrida espiral de acción floja y casi ausencia total de terror, que han terminado por matar la serie y la conexión con sus personajes, dejando al espectador con una sensación de profunda decepción.


La primera temporada: un inicio irregular con varios capítulos de relleno

La primera temporada de The Last of Us fue recibida con cierto bombo, y es cierto que intentó ser respetuosa con el material original. Presentó su puesta en escena muy cinematográfica. Incluso, se alabó el trabajo de Pedro Pascal como Joel, en las redes sociales y demás webs de expertos se alabó mucho su interpretación. Todo ello exagerado e inflado, un actor limitado que interpreta a un personaje complejo al que no se le sabe sacar el suficiente partido. Ya empezamos a inflar las críticas en las redes sociales, y luego pasa lo que pasa, que la realidad es la que es.

No obstante, esta temporada no estuvo exenta de problemas que sentaron las bases para las deficiencias futuras. A pesar de los elogios generales, la serie no consigue alejarse de una comparativa simple y limitada con el videojuego. Hubo episodios que se sintieron como puro relleno, con historias irrelevantes y muy aburridas, con el mensaje woke tan de moda hoy en día. Ya en esta temporada el espectador que lleva muchas jornadas de cine y series a sus espaldas comienza a tener esa sensación de "esta protagonista es un fiasco ¿Cuándo se la comerá un infectado?". Porque esa es la sensación que despierta la protagonista: absolutamente insufrible. Esta primera temporada dejó al espectador sin ninguna gana de más, pero parece que el guionista es el único animal que tropieza dos y hasta tres veces en la misma piedra, y atacaron con una segunda temporada.


La segunda temporada: un auténtico fiasco y el declive definitivo

Si la primera temporada presentaba grietas de gran tamaño, la segunda ha sido un auténtico colapso creativo. Los siete episodios de esta entrega, que han costado mucho dinero, no lograron justificar su elevado presupuesto con una calidad narrativa o interpretativa que estuviera a la altura. La temporada ha sido un auténtico fiasco, desorganizado, sin trama, con episodios muy flojos. Solamente se salva el ataque de los infectados al poblado, el resto es prescindible, muy prescindible.

La serie ha sacrificado el terror y la tensión característicos del videojuego en favor de una acción aburrida y muy predecible. Los momentos importantes de infectados se limitan a un par de ataques y nada más, dejando el resto de la serie con una notable falta de tensión. La banda sonora también ha sido una decepción y carente de inspiración.

El gran problema radica en que, tras el impactante y brutal asesinato de Joel, la temporada no logra mantener el nivel. Los episodios posteriores son aburridos, se hacen largo y predecibles, incapaces de alcanzar un mínimo de altura dramática y lo más importante, un mínimo de terror.

Ellie: la protagonista que nadie quiere seguir

El mayor lastre y, sin lugar a dudas, el principal punto de fracaso de la serie es la representación de Ellie a través de la actuación de Bella Ramsey. Aunque la serie se esforzó por ser fiel en localizaciones y secuencias, la elección de casting y la dirección actoral de la protagonista han sido un despropósito. Hay momentos en los que el espectador, frustrado, desearía que "se la coma un infectado", un sentimiento que, aunque drástico, encapsula la desconexión generada por el personaje. Cero empatía del espectador con ella, lo peor que puede pasar en una obra de cine.

Bella Ramsey no es capaz de interpretar al personaje, es una adolescente caprichosa y mal criada, más bien sacada de un barrio pijo, que de una apocalipsis zombi, donde se supone que la realidad ha curtido a las personas. Sobreactuación, falta de expresión, etc. La misma cara si está besando que si está matando a golpes a una persona. En definitiva, un desastre. Parece mentira que sea una serie de HBO, sí, la misma de True Detective.

Conclusión: un legado empañado

En resumen, The Last of Us de HBO, especialmente en su segunda temporada, es una serie con serios problemas de calidad. Si bien cuenta con elementos visuales impresionantes, una que otra escena de acción bien ejecutada y algunas actuaciones secundarias destacables, estas no logran compensar las deficiencias narrativas, el ritmo irregular y, sobre todo, la fallida y en ocasiones desagradable representación de su personaje central, Ellie. Es un desastre progre, especialmente la segunda parte, destruyendo una gran idea. Es una pena que una historia con tanto impacto emocional y complejidad moral en su formato original, haya encontrado en su versión televisiva una ejecución tan floja y, en ocasiones, irritante. Busquen otra serie si no han empezado a verla.



23 de mayo de 2025

Nosferatu (1922): El origen del horror vampírico en el cine y su posterior influencia en el género

Entre las sombras del cine expresionista alemán de los años 20, Nosferatu, eine Symphonie des Grauens (1922), dirigida por Friedrich Wilhelm Murnau, se alza como una de las películas más influyentes del cine de terror y el vampirismo cinematográfico. No solo es la primera gran adaptación (encubierta) de Drácula, la novela de Bram Stoker, sino que también establece un imaginario visual y narrativo que ha perdurado durante más de un siglo, inspirando películas como Drácula (1931), Drácula de Bram Stoker (1992) o Déjame entrar (2008). Pero también ha inspirado películas en las que el mal está encarnado por personajes con una estética similar a la del Conde Orlok, que es el protagonista malévolo de este film ¿Cuántas películas muestran a seres diabólicos blanquecinos, con largas uñas? por ejemplo, el hombre alto en Phantasm (1979) o El Maestro (interpretado por el actor Mark Metcalf) de la serie televisiva Buffy, Cazavampiros. En fin, una influencia brutal en el cine posterior a su estreno. Pongo aquí la película y debajo comentarios a la misma y al cine de vampiros.


El relato: una adaptación velada de Drácula

El guion, escrito por Henrik Galeen (el mismo que escribió y dirigió la magnífica The Golem), sigue la estructura básica de la novela de Bram Stoker, aunque con cambios significativos para evitar problemas de derechos de autor (que, irónicamente, la viuda de Stoker detectó y llevó a juicio, ordenando la destrucción de varias copias de la película). En lugar del Conde Drácula, tenemos al terrorífico Conde Orlok (Max Schreck), un vampiro que acecha desde un castillo en los Cárpatos y que, al viajar a Alemania, lleva consigo la peste y la muerte. Tenemos por tanto a la representación del mal en el personaje.

Thomas Hutter - Nosferatu (1922)
El protagonista, Thomas Hutter (equivalente a Jonathan Harker en la novela, e interpretado por Gustav von Wangenheim), es enviado a cerrar un contrato con Conde Orlok y, al descubrir su verdadera naturaleza, queda atrapado en el castillo. Mientras tanto, su esposa Ellen (paralela a Mina Harker) es quien finalmente derrota al vampiro, sacrificándose para atraerlo hasta el amanecer.

El elemento de la peste es una de las innovaciones más interesantes del film, que vincula al vampirismo con una amenaza epidémica en lugar de enfocarse únicamente en la seducción y la aristocracia decadente del personaje de Stoker.

Un estilo visual icónico y perturbador

La estética de Nosferatu es una de las claves de su impacto. A diferencia de otras películas expresionistas alemanas como El gabinete del Dr. Caligari (1920), que usaban decorados artificiales y distorsionados, Murnau opta por rodar en locaciones reales, lo que le otorga a la película una sensación de realismo macabro. Sin embargo, sigue habiendo un fuerte juego con las sombras y la iluminación contrastada, elementos claves del expresionismo. Son estas sombras y claros, los que de forma metafórica también ayudan a comprender la dualidad del mal frente al bien. La luz termina con el mal, que siempre se esconde en las sombras.

Uno de los momentos más icónicos de la película es la escena en la que Orlok sube lentamente unas escaleras, proyectando su espeluznante sombra sobre la pared. Este tipo de imagen, donde el horror del personaje se sugiere a través de la silueta y no solo por la criatura en sí, se convirtió en un recurso recurrente en el cine de terror posterior.

Max Schreck y la creación del monstruo vampírico

El Orlok de Max Schreck es radicalmente distinto de las representaciones posteriores del vampiro. Mientras que Drácula en la novela y en futuras películas es un aristócrata seductor y elegante, Orlok es una criatura inhumana: tiene las orejas puntiagudas, los dedos largos y garras, sus ojos están hundidos y un caminar rígido y antinatural, loe confieren un aire inhumano. Su imagen remite más a un cadáver reanimado que a un ser de seducción nocturna. Su simple presencia aterroriza, la del Conde Drácula encandila. Esta decisión estética influenció enormemente la manera en que el cine retrataría a los vampiros como monstruos incontrolables. Aunque posteriormente la imagen del vampiro regresaría a una estética más elegante (como en Drácula de Tod Browning con Bela Lugosi), el aspecto cadavérico de Orlok influyó en otras interpretaciones, como Salem’s Lot (1979), donde el vampiro Kurt Barlow se asemeja más al Nosferatu de Murnau que al Drácula clásico.

El legado en el cine de vampiros

El impacto de Nosferatu se siente en prácticamente todas las películas de vampiros posteriores:

  1. Drácula (1931) de Tod Browning: Aunque el Conde Drácula de Lugosi es más refinado, la estructura narrativa de Nosferatu inspiró muchas de sus escenas, incluyendo la llegada del vampiro en barco y la atmósfera gótica de la película.

  2. Nosferatu, el vampiro de la noche (1979) de Werner Herzog: Este remake es una reimaginación directa del film de Murnau, con Klaus Kinski interpretando una versión más trágica y melancólica de Orlok, enfatizando el vampirismo como una maldición y no solo como una fuente de horror.

  3. La Sombra del Vampiro (2000) de E. Elias Merhige: Una película que juega con la idea de que Max Schreck era un vampiro real, mostrando la filmación de Nosferatu como un proceso en el que el director sacrificó todo por la autenticidad.

  4. Salem’s Lot (1979)Basada en la novela de Stephen King usa un diseño de vampiro fuertemente influenciado por Orlok, con un rostro pálido, ojos brillantes y rasgos animalescos.

  5. El cine de terror en el SXXI: La estética cadavérica y la mitología del vampiro como una criatura más allá de la humanidad han permeado películas contemporáneas como Déjame entrar (2008) o incluso series como The Witcher, donde algunos monstruos recuerdan a Orlok más que a Drácula. También los vampiros de 30 días de Oscuridad se inspiran en este tipo de personaje vampírico. Por supuesto, también el remake de Robert Eggers que tengo en la lista de pendientes.

Conclusión: el poder de una imagen inmortal

Más de cien años después de su estreno, Nosferatu sigue siendo una de las películas más inquietantes de la historia del cine. Su atmósfera, su estética y su construcción del vampiro como un monstruo más que como un aristócrata refinado han influenciado a generaciones de cineastas. El mal no se disfraza, muestra su rostro y su cuerpo de forma real.

Si bien Bela Lugosi y Christopher Lee redefinieron al vampiro en su versión más seductora, la presencia espectral y cadavérica de Orlok nunca ha desaparecido del imaginario cinematográfico. Cada vez que vemos a un vampiro de piel pálida y ojos hipnóticos acechando en la noche, es inevitable recordar la silueta de Orlok ascendiendo lentamente las escaleras, una imagen que permanece impresa en la memoria del cine de terror. Imperecedera como los vampiros.

25 de abril de 2025

Outlander: contar ovejas resulta mucho más divertido

A veces, a pesar de que todo apunta a que algo será entretenido y nos hará disfrutar, no se consigue el objetivo esperado. Hace un tiempo comencé a ver la primera temporada de la serie Outlander. Todo apuntaba a que aquello tenía que ser entretenido, una trama fantástica, con aventuras, amor, viajes en el tiempo, guerras, etc. La serie sigue a Claire Randall (Caitríona Balfe), una enfermera de la Segunda Guerra Mundial que, en 1945, viaja a Escocia con su esposo Frank (Tobias Menzies). Mientras explora un círculo de piedras misterioso, Claire es transportada mágicamente al año 1743, en plena Escocia del siglo XVIII, donde se ve atrapada en los conflictos entre los clanes escoceses y la amenaza británica. Bien, !!!buen argumento¡¡¡ Ahora comienza el visionado, primer capítulo bien, no apasiona, segundo, lo mismo, tercero, empieza a aburrir, cuarto bostezos y quinto cambio de serie. Demasiado empalago de protagonistas, especialmente la actriz principal, poca credibilidad en algunas interpretaciones, ritmo lento, sin enganchar.

Me cuesta entender el éxito de esta serie, van por la séptima temporada, incomprensible. El ritmo es lento, los actores nada del otro mundo, tirando a poco realistas. La protagonista se pasea por el S.XVIII como si estuviera en un plató de TV y los hombres de la época son maniqueos hasta el paroxismo. Es un argumento complicado -casar dos épocas tan dispares- pero los guionistas pierden el rumbo en la historia y no le dan ni el realismo ni el ritmo para enganchar. Seguro que mi opinión no es compartida por muchos, seguro que más de uno -como con Juego de Tronos- no se atreve a admitir la verdad: es muy aburrida. Si tenéis otras opciones no lo dudéis.




15 de abril de 2025

Dos Blogs muy interesantes sobre cine: "El Hombre Martillo" y "Cine y Psicología"

En esta sociedad que cada vez lee menos, los blogs están en retroceso y los medios visuales de rápida digestión y más rápido olvido, se encuentran en auténtico crecimiento exponencial. Por fortuna, siguen vivos algunos Blogs (como esta modesta aportación). Hoy destaco dos Blogs de cine que aportan interesantes reflexiones y análisis sobre el cine. El primero de ellos es "El Hombre Martillo" en donde se trata cine de todo tipo, desde rarezas hasta películas muy conocidas de la historia del cine. Muy interesante para descubrir o redescubrir nuevas películas. El segundo de ellos es "Cine y Psicología" que como su propio nombre indica establece la relación entre la psicología y diferentes películas. Muy interesante para entender algunas películas conocidas y otras más raras.




31 de enero de 2025

The Walking Dead: Daryl Dixon - The Book of Carol: Segunda temporada muy decente

La serie Walking Dead, basada en un comic escrito por Robert Kirkman y dibujado por Tony Moore, ha sido un hito en la historia de la televisión. A pesar del bajo nivel de la últimas temporadas, siempre quedará en la historia de las series las primeras temporadas, siendo el primer capítulo un ejemplo de lo que es el cine (una serie no deja de ser una película larga vista por trozos). De este universo han surgido varias series, o spin-off, entre ellos la del personaje Daryl Dixon. En la serie original, Daryl es introducido como el hermano menor de Merle Dixon, un hombre impulsivo y violento. En contraste, Daryl es más reservado, aunque muestra una actitud agresiva y desconfiada, influenciada por su relación con su hermano y su pasado difícil. A medida que la serie avanza, Daryl evoluciona de ser un solitario hosco a un miembro leal y esencial del grupo liderado por Rick Grimes. Su crecimiento emocional lo lleva a establecer fuertes lazos con otros personajes, como Carol Peletier y Beth Greene. Tras la partida de Rick en temporadas posteriores, Daryl asume un papel más destacado como líder, guiando al grupo con pragmatismo y empatía, aunque manteniendo su estilo reservado. En el spin-off, Daryl aparece en las costas francesas, y la primera temporada se centra en descubrir qué hace allí y cómo puede volver a su casa. La serie muestra una Francia postapocalíptica muy interesante, y en lugar de centrarse en la acción (tiene también, y buena), se centra en los personajes, y en la lucha de todos ellos por sobrevivir a los muertos vivientes, y tal vez de los que son peores, algunos de los que continúan vivos.

En la segunda temporada aparece Carol (la actriz Melissa McBride), la cual ha conseguido llegar desde USA hasta Francia (no diré más). Ella se une a nuestro héroe para intentar regresar a su hogar. De nuevo, el ambiente apocalíptico de una Francia destruida por los caminantes está muy conseguida. Buenas aventuras, con su dosis de acción. Muy decente segunda temporada.





4 de enero de 2025

Series para el año 2025: The Walking Dead: Daryl Dixon - Tercera Temporada

Para este año se anuncia la tercera temporada de The Walking Dead: Daryl Dixon. Tras la gran primera temporada y la más que correcta segunda temporada (con el memorable final en el Eurotunel). Se anuncia para este año la tercera temporada. La principal novedad es que ahora el apocalipsis zombi se ha rodado en España. Parece que el spin-off de la serie original está dando buenos resultados. ¿Veremos Madrid devastada por los zombis? Aquí os dejo el tráiler.



31 de diciembre de 2024

Series para el año 2025: The Last of Us (Segunda Temporada)

La segunda temporada de la serie de televisión de HBO The Last of Us está programada para estrenarse a principios de este año. Esta serie se basa en los videojuegos desarrollada por Naughty Dog. La primera temporada fue en mi opinión bastante irregular, con capítulos memorables y otros completamente soporíferos. La serie se sitúa veinte años después del inicio de una pandemia causada por una infección fúngica masiva, que convierte a los humanos infectados en seres similares a muertos vivientes, lo que lógicamente provoca el colapso de la sociedad. La segunda temporada, basada de nuevo en el videojuego de 2020I, sigue a Joel (Pedro Pascal) y Ellie (Bella Ramsey) cinco años después de los eventos de la primera temporada e introduce al personaje de Abby (Kaitlyn Dever).

La temporada se ha filmado en la Columbia Británica desde febrero hasta agosto de 2024. Se espera que la temporada tenga una duración de siete episodios. Aquí os dejo el tráiler:



21 de diciembre de 2024

The Walking Dead - Daryl Dixon: un spin-off nada desdeñable

La serie Walking Dead, basada en un comic escrito por Robert Kirkman y dibujado por Tony Moore, ha sido un hito en la historia de la televisión. A pesar del bajo nivel de la últimas temporadas, siempre quedará en la historia de las series las primeras temporadas, siendo el primer capítulo un ejemplo de lo que es el cine (una serie no deja de ser una película larga vista por trozos). De este universo han surgido varias series, o spin-off, entre ellos la del personaje Daryl Dixon. En la serie original, Daryl es introducido como el hermano menor de Merle Dixon, un hombre impulsivo y violento. En contraste, Daryl es más reservado, aunque muestra una actitud agresiva y desconfiada, influenciada por su relación con su hermano y su pasado difícil. A medida que la serie avanza, Daryl evoluciona de ser un solitario hosco a un miembro leal y esencial del grupo liderado por Rick Grimes. Su crecimiento emocional lo lleva a establecer fuertes lazos con otros personajes, como Carol Peletier y Beth Greene. Tras la partida de Rick en temporadas posteriores, Daryl asume un papel más destacado como líder, guiando al grupo con pragmatismo y empatía, aunque manteniendo su estilo reservado. En el spin-off, Daryl aparece en las costas francesas, y la primera temporada se centra en descubrir qué hace allí y cómo puede volver a su casa. La serie muestra una Francia postapocalíptica muy interesante, y en lugar de centrarse en la acción (tiene también, y buena), se centra en los personajes, y en la lucha de todos ellos por sobrevivir a los muertos vivientes, y tal vez de los que son peores, algunos de los que continúan vivos. En la segunda temporada aparece Carol, y ya adelanto que también merece la pena, veremos que hacen con la tercera, rodada en España.