Mostrando entradas con la etiqueta FOTOENSAYO. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta FOTOENSAYO. Mostrar todas las entradas

16 de febrero de 2025

Matillas La Vieja: el pasado observa desde el altozano

La historia de los pueblos es diversa, según el contexto histórico su devenir ha sido tumultuoso, tranquilo, violento o cualquier otro adjetivo que se nos ocurra. En el fotoensayo de hoy traigo al Blog el pueblo de Matillas, que se localiza en la provincia de Guadalajara. Pero no traigo el Matillas actual, situado al lado del río Henares y junto a la estación de tren del mismo nombre. Hoy he visitado Matillas la Vieja, es decir el pueblo original que fue abandonado por sus últimos habitantes a mediados de los años 60 del pasado siglo. Las ruinas del pueblo original de Matillas se encuentran en un altozano situado a apenas un quilómetro al sur del pueblo actual. De él ya no queda ningún edificio entero, solamente ruinas, tal vez la iglesia permanezca algo más digna, pero todo lo que hay son ruinas, piedras olvidadas de un pueblo ya deshabitado. La pregunta ahora es ¿por qué hay un nuevo pueblo de Matillas tan cerca del original? la respuesta es sencilla, la causa principal fue la modernidad, el progreso, en definitiva, la industrialización de principios del S.XX. Comencemos la historia.

Matillas era un pueblo pequeño, con unas pocas casas y alguna construcción para el ganado y bodegas subterráneas, además de su flamante iglesia románica de Nuestra Señora La Blanca. Como muchos pueblos de la zona, la agricultura de secano y las ovejas constituían los principales ingresos para el pueblo, en una economía de subsistencia. Es un pueblo que se remonta a los siglos XII y XIII, en sus cercanías discurre la antigua calzada romana que unía Mérida y Zaragoza, además de la ruta de la lana, tan importante para el comercio del "oro español", todo esto denota la importancia histórica de la zona. No obstante, todo cambio el día que unos inversores, y como no, al igual que sucedió en otras partes de España -como en la Minas de Río Tinto en Huelva-, estos inversores eran ingleses. ¿Cuál era el objeto de deseo para los inversores? Fabricar cemento. Para ello se requieren varias cosas: materias primas (calizas y yesos de gran pureza), agua (para entre otras cosas producir electricidad), una vía de comunicación para poder sacar el producto y venderlo (en este caso la vía del tren), y finalmente mano de obra (la gente de los pueblos de la zona, que por aquellos años estaban poblados). Esto requisitos se cumplían en Matillas y fue el lugar elegido por Charles Clayton Ray para instalar su fábrica de cemento. Para la segunda revolución industrial, el cemento y la electricidad fueron equivalentes al hierro y el carbón para la primera, era por tanto la más pura modernidad lo que llegaba a Matillas. Este acontecimiento tuvo lugar en 1909 cuando se instaló la fabrica, bautizada como Cementos El León. En España ya había varias fábricas de cemento, en Asturias, en Zaragoza y en Cataluña, pero la de Matillas llegaría a ser una de las más importantes de Europa.

Antes de la fábrica ya se producía en la zona la llamada "Cal de La Alcarria", en Matillas había una cantera de cal y 6 hornos para producir la cal. Esta infraestructura fue aprovechada por los inversores para hacer la fábrica con la ayuda de mil novecientos veintisiete obreros. Las instalaciones fueron impresionantes para la época: hospital, dos escuelas, decenas de casas para los trabajadores, canales para transportar el agua, casino, secaderos, etc. etc. La inauguración oficial fue en 1919, pero ya llevaba tiempo en funcionamiento. La fábrica pasa en unos años de un mercado provincial a una venta nacional, el negocio comienza a prosperar. Lógicamente, para estas grandes fábricas se necesita mano de obra y esta provenía de los pueblos de alrededor. Los trabajadores tenían casas que la empresa ponía a disposición de los trabajadores, con lo que poco a poco se fueron abandonando las viviendas de Matillas. Además había escuela, con lo cual los niños no tenía que subir a Matillas para ir al colegio. Todo apuntaba a lo inevitable, el Matillas original estaba condenado a desaparecer, y así fue, en 1965 se cerró la última casa, el pueblo original quedaba en silencio, ya nunca mas se escucharía la algarabía de los niños al salir de clase, ya nunca más se repetiría un baile el día de fiesta, el párroco tampoco reconfortaría las almas de sus vecinos. Matillas había muerto para dar lugar a un nuevo Matillas, moderno, próspero, con todo lo necesario.

Por desgracia, el progreso terminó en los años 80, la época de las deslocalizaciones y de la concentración industrial. Las grandes corporaciones van comprando a la competencia y en este caso una empresa compró la cementera de Matillas, no con el objetivo de mejorarla, no con el objetivo de crear más empleo, no, con el objetivo de cerrarla para siempre. Se terminó, ahora a Matillas solamente le quedan unas ruinas de su pasado industrial, una estación de tren con poco tráfico, y unos paisajes tan bellos y a veces tan tristes.

Os dejo las fotos del lugar, de Matillas la Vieja y de su complejo industrial de Cemento El León.





12 de noviembre de 2024

El Museo Arqueológico Nacional: un recorrido por el pasado de España

El otro día pasé la mañana en el Museo Arqueológico Nacional de España (MAN), ubicado en Madrid. Se trata de uno de los museos más importantes y antiguos de España, dedicado a la conservación y exhibición de piezas arqueológicas que abarcan la historia y el patrimonio cultural español desde la prehistoria hasta la Edad Moderna. Lo fundó Isabel II en 1867, el museo fue creado con el objetivo de reunir y preservar los restos arqueológicos y etnográficos de diversas épocas de la historia de España, así como de otras culturas mediterráneas.

La colección del Museo Arqueológico Nacional incluye algunas de las piezas más emblemáticas de la arqueología española, tal vez la más icónica sea la Dama de Elche, una escultura ibera de más de 2.000 años de antigüedad que es el símbolo principal del museo. Además, se pueden encontrar otras obras icónicas como la Dama de Baza. También se exhiben objetos de civilizaciones de Egipto, Grecia y Roma, lo que permite una visión amplia de la evolución cultural en el Mediterráneo. También tiene algunas curiosidades como el dinero pluma, que recientemente comenté en este Blog. Una visita muy recomendable. Os dejo el recorrido fotográfico en el museo.












29 de julio de 2022

Palomares: fuente de vida

Al recorrer algunas partes de España uno no hace más que sobrecogerse ante tanto patrimonio en ruinas, ante tanta historia abandonada, ante tanta piedra abocada al olvido, ante lo que fue y ahora no es. Los paisajes castellanos, planicies cerealistas con sus pueblos erguidos en lontananza, son uno de los paisajes que el viajero se encontrará al recorrer nuestra España, paisaje que evoca pasados bulliciosos, cuando el trabajo y la vida en el campo requería mucha gente, que con su sudor y su sacrificio ayudaron a forjar la nación en la que hoy vivimos y a la que muchos, al igual que a su patrimonio, le han dado la espalada. Uno de los patrimonios culturales que recoge al mismo tiempo tradición, usos populares y belleza artística son los palomares. Al explicarle a cualquier viajero centroeuropeo la utilidad de estas construcciones, surge en su cara una expresión entre perplejidad y rareza ¿qué se comían las palomas? y es que en la mentalidad "woke" que nos domina, lo de comerse el "símbolo de la paz" parece una "barbarie". Nada más lejos de la realidad. Los palomares son (o casi mejor dicho eran) una forma de utilizar los recursos naturales de forma sostenible. Estas construcciones permitían obtener una fuente de proteínas (los pichones y los huevos de paloma) en épocas en la que la proteína no se obtenía en un supermercado con hastiada facilidad. También permitían obtener una fuente de fertilizante natural: el palomino o guano, sin tener que recurrir a costosos procesos de producción química de fertilizantes, con el consiguiente gasto de combustible, y la contaminación por nitrógeno y fósforo cuando se abusa de ellos. Por tanto, producción sostenible de proteínas y fertilizantes en estas "casas para palomas". Eran (o son?) construcciones robustas, cerradas al exterior para evitar las tentaciones de las alimañas, con muros concéntricos plagados de pequeños nichos -donde en lugar de muerte se albergaba vida- y con patio interior (a veces sin él). Los materiales sencillos, los que proporcionaba la tierra, y nunca mejor dicho ya que muchos se hacía de adobe con una lechada de cal exterior para protegerlos de la humedad. Durante la edad media eran auténticos tesoros, propiedad de nobles y monasterios, ya que les garantizaban a esos dos poderes unos buenos ingresos. Los ha habido en toda España, pero tal vez en Tierra de Campos sean un símbolo del paisaje.

durante la edad media eran auténticos tesoros, propiedad de nobles y monasterios

Hay que pensar que las palomas (la bravía y la zurita) podían tener varias puestas al año (hasta 3-4 si había suficiente alimento) con dos huevos en cada puesta. Los pichones, palomas jóvenes a las que se les cortaba alguna pluma para evitar que volarán y de esta forma ayudar a su engorde, eran una fuente importante de carne. Ahora, a ojos de los urbanitas ociosos, esto de cortar unas plumas a unos "seres sintientes" les sonará "a maltrato animal", tal vez el maltrato sea el abandono de nuestro patrimonio y tradiciones arrinconadas en una postmodernidad enfermiza. Además, la carne de pichón sí que está dentro de la modernidad actual, es baja en grasa, rica en vitaminas y su cría en estos sistemas no contribuye a generar gases de efecto invernadero. Todo un símbolo de sostenibilidad ambiental frente a algunas granjas intensivas que pululan cercanas a alguna de estas construcciones.

Os dejo algunas fotos de palomares, algunas en completa ruina y otras rescatadas por el esfuerzo de administraciones y particulares en su batalla -tal vez ya perdida o no- contra el olvido.

Berrueces (Valladolid)

Berrueces (Valladolid)

Otero de Sariegos (Zamora)
Otero de Sariegos (Zamora)

Otero de Sariegos (Zamora)
Otero de Sariegos (Zamora)


3 de julio de 2022

Atienza: tierra de historia

Nada más divisar en lontananza este pueblo de Guadalajara, el viajero se da cuenta que está ante un pedazo importante de la historia de España, o de la proto-España, o como quieran ustedes llamarla. No puede uno más que imaginarse al caballero Don Rodrigo con su mesnada -sus 300 lanzas y sus respectivos pendones- dispuesta para servir a un mito en vida. Camino de su injusto destierro se le unieron fieles vasallos, dispuestos a dejarlo todo en busca de fama y riquezas, o tal vez de la pobreza y la muerte. Daba igual, acompañar a una leyenda viva no se hace todos los días. Desde ese punto de la historia, El Cid acrecentó más aún su fama, su leyenda y también su riqueza. Esto último aconteció un poco más lejos de Atienza, pero eso lo deja el viajero para otro día. En Atienza, hoy nos queda un conjunto muy bien conservado, un pueblo que mantiene el aire medieval, de calles empedradas y empinadas, con aroma a historia. Merece la pena la visita de este pueblo, monumentos como su castillo, construido por los árabes -a veces amigos y otras enemigos de nuestro héroe- en la cima de un roquedo, sus numerosas iglesias (Santísima Trinidad, San Salvador, San Juan...), su plaza del Trigo con sus arcos de entrada, la Plaza de España, etc. etc. En fin, merece deambular por Atienza, sin rumbo fijo, simplemente dejando que la historia que rezuma sus calles te impregne y te lleve -tal vez al S.XI- para con un poco de suerte ver a nuestro héroe, o tal vez al S.XII y ayudar a salvar de la muerte a un muy joven rey con la ayuda de raudos caballos y habilidosos jinetes, demasiada historia para un solo día.







18 de junio de 2022

Vinuesa: entre pinares y agua

La localidad soriana de Vinuesa se encuentra en el corazón de la comarca de Tierra de Pinares, en lo que algunos llaman la Soria verde. Es el norte de la bella provincia Soriana, cerca de la famosa Laguna Negra que tantas leyendas trágicas ha creado en la imaginación de los escritores y de las gentes.

“...Porque es una laguna donde hay una mujer que vive en el fondo y mata al que se acerca. Todo el que mira en esa agua, muere”. Pío Baroja

Pero aterricemos en la Vinuesa actual, localidad de recia planta soriana, es decir castellana. A bastante altura y rodeada de las Sierras de Urbión y Cebollera, que ayudan a marcar ese carácter austero de la comarca. De casas de piedra eterna y de soledad, la soledad de la despoblación que poco a poco desangra estas tierras, a pesar de la riqueza de sus pinares, sus paisajes y su agua que discurre rauda en los ríos, tan majestuosos como el Duero o más modestos como el Revinuesa. Un paseo por su calles desata la imaginación de historias pasadas, de tiempos tal vez más bulliciosos, de gentes que han sabido vivir en un clima frío y duro. Calles empedradas, con casas señoriales, que atestiguan pasados con más prosperidad económica. Su rollo de justicia da fe de ello; de la historia que arrastra esta localidad. Incluso encontramos una casa de indiano, que es un reflejo de la riqueza conseguida en ultramar por algún soriana aventurero. Una localidad que merece la visita. Os dejo algunas fotos.










6 de mayo de 2022

Ermita de Santa Cecilia: románico en la montaña palentina

La Ermita de Santa Cecilia se encuentra cerca de Aguilar de Campoo. Por carreteras secundarias llegamos al pueblo de Villaespimosa de Aguilar y a sus afueras encontramos la ermita. Encaramada en un risco, lo primero que llama la atención es su privilegiada situación, en un entorno de una gran belleza paisajística. Fue construida entre los siglos XII y XIII, es de planta rectangular y con una cierta inclinación, siguiendo la inclinación del propio risco en el que se encarama. La vista del observador también se centra en su curiosa torre cilíndrica, más propia de un castillo que de una ermita, y cuya función se desconoce (¿defensiva?). Hay capiteles con parejas de grifos, algún condenado de viaje al infierno y numerosos detalles en los que uno puede perderse durante largo tiempo. Tal vez, Palencia y su provincia sean de las mejores expresiones del románico en España. Imprescindible conocerlo.








29 de abril de 2022

Aguilar de Campoo: mucho más que galletas

A cualquier español que le gusten las galletas seguro que este pueblo palentino les suena. En él se fabrican las famosas galletas GULLÓN, de las pocas fábricas que se salvan de las plutocracias y mantienen su origen familiar (a pesar de las guerras internas entre ellos). También encontramos la fábrica del GRUPO SIRO. El origen de la industria galletera se debe a Eugenio Fontaneda, que a finales del S.XIX comienza a fabricar galletas y bizcochos en este pueblo palentino. Hoy en día, de la antigua fábrica solo queda un solar, donde los turistas aparcan para conocer Aguilar de Campoo. En esta localidad podemos encontrar, encaramado en lo alto de una loma, los restos de un castillo del S.XII. Desde aquí, las vistas del pueblo son magníficas y al bajar podemos visitar la iglesia románica de Santa Cecilia situada a los pies del castillo. Aguilar estaba amurallada, con numerosas puertas. Se conserva parte de la muralla y seis puertas. Destaca su plaza de España, con un contraste claro de influencia norteña y castellana: grandes cristaleras frente a recias casonas. En la misma plaza la imponente Colegiata de San Miguel y en las afueras el Monasterio de Santa Mª la Real, felizmente recuperado, lo que haría las delicias de don Miguel de Unamuno. Si viviera hoy en día Don Miguel no podría repetir su famoso !ruinas¡. Una localidad muy recomendable.








 

23 de abril de 2022

Cervera de Pisuerga: Bendita algarabía

El viajero llega a la Plaza Mayor del pueblo palentino de Cervera de Pisuerga. La caminata al nacimiento del río Pisuerga le ha pasado factura a su maltrecha rodilla. A pesar de ello, disfruta de la algarabía que los niños -sí, niños, casi un milagro en estos días- producen al jugar a la pelota. En esto que el viajero decide entrar a la farmacia a la búsqueda de alguna pócima milagrosa para aliviar el dolor. Al entrar, le explica a la farmacéutica lo que necesita, al mismo tiempo ella se queja de la algarabía que producen los niños, preocupada más por los daños que la pelota pudiera hacer en su escaparate que por lo que realmente significa: vida y futuro. Benditos niños y bendita algarabía.