22 de febrero de 2021

Review Nikon D200: un tanque con todo a mano

Hoy en día la fotografía se ha vuelto un poco loca. Hay una abrumadora ocupación de la tecnología sobre la fotografía, olvidándonos de lo importante, que es la fotografía. Un gran artista con un lapicero te puede hacer una maravilla y un tuercebotas con las mejores pinturas y lienzos un adefesio. Las cámaras de hace unos años se desprecian por estar "tecnológicamente desfasadas" pero ¿es que las cámaras de carrete ya no son válidas por ser analógicas? o una cámara con 10 megapíxeles ¿ya no vale para hacer fotos?
Esta reflexión viene al caso para presentaros una autentica veterana de la fotografía: la Nikon D200 o lo que es lo mismo un tanque indestructible con botones por todas partes, que una vez que los dominas te permiten hacer lo que quieras sin tener que entrar en los dichosos menús de las cámaras. Se trata de una cámara con unos 15 años desde que salió al mercado, 10 megapíxeles y casi 900 gramos de "peso corporal". Hoy en día, al lado de las sin espejo sería una auténtica antigualla, pero ojo con ella, vieja pero con clase. Destaca su calidad de materiales, cuerpo de magnesio que le da sensación de no romperse nunca, incluso aunque se caiga desde una cierta altura. Su ISO llega hasta 1600, pero lo mejor es no pasar de 400 (buff, hoy en día esto lo supera hasta una simple compacta....). La calidad de imagen con una buena lenta no está nada mal, los colores pecan un poco de apagados, pero con un poco de edición se soluciona. En definitiva una pequeña joya del pasado, que producen un autentico placer al ver como un objeto con tantos años continua haciendo su trabajo (es lo mismo que conducir un Mercedes de principios de este siglo, sí, se nota que es viejo pero la calidad desborda por todos los costados).










7 de febrero de 2021

Cielo de Medianoche (2020): proceso de redención que no convence

Hoy traigo una película reciente dirigida por el magnífico actor y también director George Clooney. "El cielo de Medianoche" es una película basada en la novela de Lily Brooks-Dalton "Good Moorning, Midnight". Básicamente se trata de una película de catástrofes junto con viajes interplanetarios y problemas paternofiliales. Sí, todo junto y mezclado, además agitado y revuelto para disgusto de nuestro agente secreto más conocido.

Explicaré la trama con el final. El mundo llega a su fin en 2049 (no queda nada para eso y lo que cuenta la película puede ser perfectamente creíble, esto es lo más preocupante de la película....). George Clooney (el Dr. Augustine Lofthouse) se encuentra en el Ártico en una misión científica, su estado de salud es terminal y mientras el resto de compañeros se marchan a sus casas para pasar los últimos días con sus familias, él en su infinita soledad (física y sentimental) se queda a esperar el final. Pero antes tiene una misión: contactar con la nave Ether K-32 procedente del nuevo satélite descubierto en Júpiter y que es perfectamente habitable por el hombre (vamos es un candidato a ser destruido por el Homo sapiens, que eso se le da bien). El satélite fue descubierto por nuestro protagonista en sus años mozos. Los tripulantes de la nave no saben que la Tierra ha sido afectada por un grave desastre ambiental que hace irrespirable su atmósfera. Hasta aquí el argumento es bueno e interesante, los primeros minutos algo lentos pero te mantienen con el interés. Después comienzan los problemas de la película, a través de flashbacks (lamentables en todo los sentidos, el actor que hace de "el joven George" es un auténtico pavisoso) nos muestra como el científico tiene una pareja, con la que tiene una hija, pero a ambos les hace menos caso que a su querido satélite de Júpiter y la cosa termina en divorcio sin conocer a su hija. Para liarlo más, George descubre que no está solo en la estación científica, una niña también se ha quedado. El espectador, que ya ha visto alguna que otra película, se le pone la mosca en la oreja con esto de la niña, pero lo dejamos pasar por un rato. George y la niña emprenden un viaje más al norte (poco creíble por las duras condiciones para un enfermo terminal y una niña pequeña) en la búsqueda de una antena más potente para contactar con la nave y avisarles del final. Luego el guionista nos toma el pelo, ya que una alucinación (la niña) no puede actuar sin que el alucinado (George) esté en escena, y esto es uno de los graves engaños al espectador.

Interesante las escenas espaciales de regreso a casa. Para mi gusto y tras dos años fuera, las imágenes de astronautas happy life e incluso con embarazo son poco creíble. Pero hay algo de acción e interés en este periodo de viaje espacial. Tras esto, llega la redención final. Sí, seguro que muchos lo podéis pensar, la niña que ve George es una alucinación, en realidad es su hija de pequeña. Hasta aquí puede tener un pase, un hombre es sus últimos momentos intenta rectificar sus errores del pasado. Lo peor es que la astronauta de la nave es también su hija de mayor y finalmente se conocen. El padre consigue convencerla para volver a K-23 con su pareja (serían un Adán y Eva para la humanidad, lo que no sabe el guionista es que el nivel de endogamia de la futura humanidad será tan elevado que desde el punto de vista biológico la humanidad ya está extinta...). Demasiada casualidad, demasiado pasteleo final. Lo bueno de la película es la interpretación de George Clooney y el correcto hacer como director, tal vez lo peor sea querer meter muchas cosas en el mismo saco de forma un tanto chapucera.





17 de diciembre de 2020

COVID-19: "El primer mundo" no ha sido capaz de gestionar el virus

Es curioso como hemos oído el término "convivir con el virus" en numerosas ocasiones. En realidad lo que se ha hecho es tal vez "facilitarle la vida al virus". Me explico; frente a la dicotomía salud-economía, se ha optado por la economía, sin darse cuenta que la salud debe ser lo primero. ¿Qué ha ocurrido? que al final las olas de COVID han sido mucho más intensas, ya que se ha hecho una estrategia de apretar-aflojar. En cuanto ha bajado un poco la curva de contagios, a desmadrase, después vuelve a subir la curva y otra vez a restringir, y de esta forma se ha actuado. Lo más lógico habría sido plantear una actividad mínima de forma continuada, evitando durante el 2020 toda actividad de riesgo. Entre estas últimas se encuentran las comidas, cenas, aperitivos y demás actividades en bares y restaurantes (claro, que si una actividad no puede ganar dinero no puede un Estado cobrarle impuestos, esto solo pasa en repúblicas bananeras), manifestaciones, etc. Por supuesto, nada de reuniones en Navidades, eso sería una locura, un sinsentido....pero no se si los 17 reinos de España serán capaces de hacer algo sensato....lo dudo mucho. Como siempre solo nos queda confiar en el comportamiento individual, ya que el liderazgo brilla por su ausencia.




8 de diciembre de 2020

Cara de Ángel (1952): una obra maestra de final impactante

Otto Preminger (1905-1986) fue un director estadounidense de origen austriaco. Como la gran mayoría de directores de la época dorada de Hollywood su origen es europeo, pero gracias al dinero y la libertad de los EE.UU su talento pudo ser plenamente desarrollado en Hollywood. "Angel Face" o "Cara de Ángel" es una película que dirigió en 1952 y junto con su famosa "Laura" (1942) tal vez sean dos de sus mejores películas (aunque tiene otras numerosas obras maestras como "Anatomía de un asesinato" (1959)). Entre los actores que participan en Cara de Ángel, se encuentran Robert Mitchum (en uno de sus grandes papeles, junto con el de "La Noche del Cazador") y Jean Simmons (Horizontes de Grandeza, Hamlet, y un largo etc. de grandes interpretaciones). El argumento de la película es sencillo; Frank Jessup (Robert Mitchum) trabaja como enfermero de urgencias y es llamado para atender a la señora Tremayne (Barbara O`Neil) que vive en una mansión con su marido (Herbert Marshall) y la hija de este (Diane que es interpretada por Jean Simmons).

"La verdad es que eres bondadosa para ser mujer"

Según parece la señora Tremayne ha intentado suicidarse, pero todo indica que es un intento de asesinato. Nuestro protagonista conoce a Diane, la hijastra de la señora Tremayne, una joven sensual y un tanto mal de la cabeza. Como no, con este perfil cualquier hombre que se precie cae rendido a sus pies. El primer encuentro entre los dos protagonistas es impactante (hoy en día y debido a la nueva ola de puritanismo reinante la escena sería imposible), la protagonista en un estado de histeria le pega un tortazo a Robert Mitchum que ni corto ni perezoso se lo devuelve. El resultado es que la histeria desaparece y la calma vuelve al río. A partir de aquí una historia de pasión entre los dos protagonistas, Frank tiene una novia (la siempre espléndida Mona Freeman) a la que engaña con Diane. La historia se va tornando cada vez más turbia y el espectador, sabiendo que algo realmente malo va a ocurrir, no puede dejar de apreciar la grandeza de esta película. Sus inteligentes diálogos, las miradas de los protagonistas, la perturbación de las escenas, todo en esta película es redondo. No cuento mucho más para no destripar el sorprendente final, el cual te deja helado por una temporada. Un final de los que no se olvidan, como esta gran película. Imprescindible.




28 de noviembre de 2020

Aves en nuestro entorno

En ocasiones nos complicamos la vida para poder ver fauna; grandes viajes, desplazamientos lejos de la ciudad, etc. Pero no nos olvidemos de las aves que podemos ver cerca de nuestras casas, en los jardines, o incluso volando altas en el cielo. Os dejo fotos de la curruca capirotada, el mirlo y una formación de grullas. Todas ellas las he fotografiado sin necesidad de salir de casa.... perfecto para épocas de confinamiento.






24 de noviembre de 2020

Skyfall (2012): Un James Bond actualizado

Las películas de James Bond son un clásico en el cine, desde la primera película en el año 1962 (Dr. No) hasta la actualidad se han producido 27 películas (incluida la parodia Casino Royale). Con más o menos acierto y con diferentes actores la franquicia ha ido sobreviviendo. Ya en los 90 comenzó a flaquear, y con el último actor (Daniel Craig) se ha intentado revitalizar. La primera de la saga con Daniel Craig como protagonista fue Casino Royale (no la parodia que era con David Niven de protagonista). Para mi gusto una película un tanto extraña, por un lado se parecía a las novelas originales en las que se basan las películas (las obras de Ian Fleming, novelas bastante interesantes por cierto), pero por otro lado chocaba la gran diferencia con el estilo anterior de la saga. Un agente violento, frío y totalmente deshumanizado. La trama no era especialmente brillante y en general la película se dejaba ver pero sin apasionar. La segunda (Quantum of Solace) se acercaba de nuevo al Bond más tópico (o típico), pero la tercera (Skyfall) ya era otra cosa. En esta película se nota la mano de uno de los directores de moda (Sam Mendes), que hace del conjunto una película "de James Bond" pero con algo más.

    ¿Cuánto sabe acerca del miedo? Lo sé todo.

El argumento es muy parecido a cualquier otro, tenemos a un malo que quiere en este caso matar a la jefa del MI6 (la siempre estupenda Judi Dench) y a nuestro James que hará su trabajo para evitarlo. Hasta aquí un argumento típico, lo que la hace diferente es que además nos muestra a un Bond más humano, en el sentido que no es un personaje sin pasado, lo tiene, y ese pasado nos ayuda a entender en parte al personaje actual. Esto no se había logrado (o intentado) anteriormente y en este caso se consigue bastante bien. Ni que decir tiene que la acción es increíble (en todos los sentidos, ya que si te tiras de un puente con una moto y caes sobre un tren en marcha te matas seguro, menos Bond claro...la magia del cine), la trama entretenida, el malo -que es Bardem- también lo borda, y la música acompaña. Algunos puntos son criticables, por ejemplo la acción es extremadamente poco creíble (le pasa a toda la saga con este último actor), también se podría haber acortado en algunos puntos el metraje. Pero en fin, el conjunto es bueno y eso es lo que hay que pedir a una película, especialmente con la sequía de buen cine de las últimas décadas. Muy recomendable.




5 de noviembre de 2020

Hoy hay 368 muertos por COVID, mientras tanto la prensa española preocupada por lo que sucede en Nevada

De nuevo me surgen las dudas sobre la escala de valores morales de la sociedad actual. Hoy hay 368 personas que han muerto por COVID (la cifra real es mayor, pero de nuevo manipulamos cifras para que no "sea tan grave"). Pero si analizamos los titulares de la prensa, esta cifra tan terrible aparece más abajo que la gran noticia para la humanidad: cuántos votos faltan por contra en los estados clave para que gane un político profesional o un político no profesional. Con esto se dice todo, yo creo que hay poco más que añadir, la pandemia ya no es noticia de portada, nuestros cerebros han asumido 200-400 muertos más cada día. Solamente una figura para ilustrar esto:



muestra la evolución de las muertes oficiales (en azul) a lo largo del tiempo (eje X) durante la primera ola de COVID, es decir mientras toda España se encontraba encerrada en sus casas. Si miramos por debajo de la cifra de 400 (eje de la izquierda, 4ª línea horizontal desde abajo) nos daremos cuenta de donde estamos ahora: en plena subida hacia los 1000 muertos al día. Pero hay que tener en cuenta que en esa evolución ya llevábamos un tiempo encerrados en casa sin movernos.........no quiero ni pensar lo que nos espera, pero por desgracia lo más probable es que superemos los 1000 muertos diarios.

Ahora han surgido numerosos políticos con una cantinela "debemos encerrarnos para salvar la Navidad". Esta frase encierra toda una perversión moral de dimensiones ingentes. El mensaje no es con fines católicos (recordar el nacimiento del hijo de Dios), es con fines puramente mercantilistas, es decir "salvar las ventas de La Navidad". En ningún momento han dicho "vamos a quedarnos en casa para que no muera más gente". Ojo a la perversión moral de nuestros dirigentes......pero lo importante es si un empresario sin escrúpulos gana o pierde las elecciones frente a un político profesional del establishment.








1 de noviembre de 2020

¿Cuántos muertos podemos tolerar al día?

Es curioso el tema de la moral actual. En una sociedad en la cual ya no existe una moral única, como son nuestras sociedades modernas y "civilizadas", el concepto del respeto a la vida o la protección de la misma se encuentra supeditado a la denominada moral laica, es decir a la que dictan nuestros políticos a través de sus fétidas leyes y de sus sistemas educativos de puro adoctrinamiento ideológico. En la actualidad, nuestras cifras de muertos por coronavirus son entorno a 200 personas por día, con estas cifras en abril estábamos encerrados en casa, ya que esa cifra era inadmisible. En la actualidad, a 1 de noviembre -día de todos los santos y de recuerdo para nuestros muertos- ya si es soportable la cifra de 200, y podemos seguir visitando bares y restaurantes, asistiendo a partidos de fútbol, etc. etc. Ahora esa cifra ya es admisible. Esto quiere decir que la vida humana -unos meses después- va valiendo menos que antes, ya que la herida en la economía es muy grande y esa sí es la que hay que cuidar, y para eso hay que sacrificar a unos cuantos parias....En fin, la sociedad, especialmente la española, se lo tiene que hacer mirar, estamos en el camino de la amoralidad o de una moralidad cuyos valores asustan, y mucho.....



17 de octubre de 2020

La COVID va para rato y la mayoría empeñados en seguir haciendo lo mismo de antes

Es curioso como la auto-complacencia humana no tiene límites. La idea que la COVID se solucionará en unos pocos meses gracias a una vacuna que todavía no se ha desarrollado -y cuya posibilidad de ser eficaz es limitada- ha calado en la gente. Gracias a la melosa e insoportable cantinela de nuestros ignorantes y peligrosos políticos esa idea ha percolado en la mayoría de la gente. Por tanto podemos seguir haciendo lo de antes, es decir ir a los bares, restaurantes, gimnasios, etc. Pero esto no deja de ser un sinsentido: hay una enfermedad que se trasmite por el aire y hay muchas cosas que antes hacíamos y que ahora ya no deberíamos hacer si queremos reducir el goteo insoportable de muertes. No se puede comer en un sitio cerrado con otras personas (es decir en bares y restaurantes, y en casa con amigos y/o familiares no convivientes). Pero en realidad se hace todo lo contrario, se ha hecho una normativa para no arruinar al sector de la hostelería, pero eso no funciona, la gente en los bares se contagia, nos guste o no esa es la realidad científica: sitio cerrado y sin mascarilla COVID al canto. Por tanto, como la COVID va a durar unos años (al menos un par) deberíamos ir cambiando las costumbres (no tocarse con otras personas no convivientes, usar mascarilla en cuanto se sale de casa, no comer en lugares cerrados cerca de otras personas con las que no se convive, evitar lugares cerrados, potenciar la docencia on-line, evitar conciertos y salas cerradas, etc.). Si no lo hacemos, nos podemos despedir de otros cuantos cientos de miles de personas que irán cayendo, como en una guerra crónica cuyo final no vemos cercano. La naturaleza funciona de esa forma; si el ambiente cambia pero las especies no, estas se extinguen. Es así de simple y así de duro.




Review cuchillo bushcraft del Lidl

Hoy reviso un cuchillo del Lidl. El precio es de risa 4,99 euros pero el producto no lo es. Se trata de un cuchillo sencillo de campo, que además trae un pequeño pedernal. Con unos 9 cm de hoja de acero inoxidable y bastante bien afilado de fábrica. Con un peso muy ligero es perfecto para llevarlo de campo sin incrementar el peso. Lógicamente es lo que es y no podemos pedirle hacer batoning o cosas similares sin correr el riesgo de romperlo. Pero para cortar, sacar punta, sacar astillas, o similar es una gran herramienta. Os dejo foto y vídeo del mismo: